Saltillo, Coah.- .- El apetito por lo fantástico y misterioso no es exclusivo de una etapa histórica, es parte del ser humano, dice María Concepción Recio Dávila en su libro “Entre la Realidad y el Mito”, al referirse a la leyenda anónima llamada “La mujer de la carretera”.

Asegura que así se aplica en nuestra época posmoderna la popularidad de los relatos góticos, la inescrutable supervivencia de Drácula y la manía mundial por Harry Potter.

Cuando hablamos de leyendas, menciona Recio Dávila, las asociamos a viejos caserones derruidos, callejones en penumbras, salones con lápidas rotas y nieblas perpetuas.

Sin embargo, la imaginación del hombre es capaz de desafiar cualquier avance científico y tecnológico, para seguir construyendo relatos fabulosos a partir incluso de materiales tan poco enigmáticos como una transitada carretera.

“La mujer de la carretera” se cuenta todavía hoy en Castaños. Pero a pesar de la grosera cotidianidad que rodea al relato, la misteriosa protagonista no abdica del todo de los ingredientes clásicos de la leyenda, pues sólo aparece “en tiempo nublado, frío y de lluvia”.

Cuenta el narrador anónimo que hace más o menos como unos 30 años, a una mujer sola que tenía varios hijos le gustaban los bailes.

Se sabía que tenía su esposo en el extranjero, y que es por eso que en esa ocasión varias amigas la invitaron a un baile en un rancho.

Ella les dijo que sí quería ir y les preguntó si pasaban a recogerla en su casa. Ese día la señora dejó a los niños más grandes encargados con una vecina; sólo se llevó al bebé.

UNA MUERTE TRÁGICA

Relata en narrador, que ya en el carro todas las amigas y la señora bebieron, y que con el calor de la tomada no se fijaron cómo iban manejando.

Varios amigos de ellas las acompañaban en el carro, en el que daban la vuelta por la carretera 57, pero cuando transitaban por el crucero del ferrocarril, rumbo a La Muralla, chocaron, lo que produjo la muerte de la señora y su bebé y el consecuente desamparo de los otros cuatro niños.

Cuentan que cuando la sepultaron, mandaron hacer una caja especial, porque los enterraron juntos a su bebé y a ella.

Los traileros y choferes de diferentes vehículos platican que una mujer con un bebé en brazos les pide llevarla, pero que esto ocurre sólo en tiempo nublado, frío y de lluvia, y lo que no se explican es cómo se baja y se sube, porque algunas veces se sube y en otras se baja en el ejido El Marqués, sin que se den cuenta.

A ellos sólo les queda el miedo y la intriga de saber cómo se subió y bajó.

Créalo o no…