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Piedras Negras, Coah.- Mucho hablan las autoridades municipales de fomentar el turismo en esta frontera, grandes y ostentosas obras se han construido con ese fin.

La Plaza de las Culturas, un proyecto cultural construido durante la administración del ex alcalde Claudio Bres Garza, la Gran Plaza, que borró la historia de esta frontera y dio paso a un conjunto de edificaciones que aún no concluye, son algunas de las obras que pretenden apuntalar la promoción turística y atraer visitantes a esta frontera…

Sin embargo, todo parece indicar que en la promoción turística de esta frontera se han olvidado de la historia, de sus centenarias edificaciones, alguna vez habitadas por los fundadores de Piedras Negras.
Durante el sexenio del ex gobernador Humberto Moreira Valdés, mucha promoción tuvieron las Ruinas de San Bernardo, una edificación que data de 1702 y que de acuerdo con los historiadores locales, representa un punto fundamental durante la colonización de Texas.

Bonitas e interesantes resultan las ruinas pero poco atractivas han sido para el turismo que visita esta frontera, a pesar de que se encuentran a tan sólo 20 minutos de esta cabecera municipal, justo en el municipio de Guerrero.

Edificios históricos en Piedras Negras, pocos, entre ellos, El Santuario de Guadalupe, el viejo y abandonado hotel del ferrocarril, el edificio de la Aduana de Piedras Negras, el de Telégrafos, y obvio, en Guerrero, las Ruinas de San Bernardo.

Poco o casi nada han sido utilizados estos edificios, íconos de esta tierra en la promoción turística, pero sí las nuevas construcciones que si bien son bonitas, no representan un atractivo para quienes gustan de conocer la historia de los lugares que visitan, de quienes buscan la identidad de los pueblos que visitan.

Un lugar que sin duda alguna es uno de los puntos más originales y llenos de historia de esta frontera se encuentra en el ejido San Isidro.

Tiene todo para convertirse en un punto de atracción para el turismo, pero algo sucede que las autoridades que se han involucrado en su rescate, han aventado la toalla o simplemente ignoran el llamado de quienes claman por su rescate.

En San Isidro se encuentran las huellas de la historia de la antigua hacienda que llevara el nombre del único santo con botas, San Isidro.

Dos construcciones que datan de 1870, una de estas es conocida como la Casona de San isidro, un caserón que ha sufrido los embates del tiempo y del olvido y que actualmente luce en un deterioro absoluto, cuando en sus mejores tiempos sirvió de posada al Barón de Cuatrociénegas, Venustiano Carranza, incluso para hospedar a Porfirio Díaz.

El coronel Fructuoso García Lozano, primer presidente municipal de Villa Garza Galán, hoy Ciudad Acuña, mandó construir la casona hace más de 130 años, en ella vivieron dos generaciones descendientes del coronel y su esposa Ma. de Jesús Zuazua.

La otra construcción de esta ex hacienda es la Capilla de San Isidro que originalmente se encontraba en el Presidio del Viejo Monclova y que fue construida en 1702.

Adobe por adobe, la capilla fue trasladada por el coronel Fructuoso García Lozano en 1880 y desde entonces y ya restaurada, la capilla y sus imágenes forman parte de este punto histórico en Piedras Negras.

Dada la importancia del complejo histórico, ejidatarios de San Isidro representados por Ricardo Tijerina Luna enviaron el 22 de febrero de 1996 una carta al entonces presidente municipal de Piedras Negras, Ernesto Vela del Campo, en la que le suplican encarecidamente considerar una pequeña obra en beneficio de San Isidro.

Le piden su apoyo para mejorar la imagen de la otrora Aduana del kilómetro 22 de la carretera a Ciudad Acuña y que se encuentra justamente a la entrada del ejido.

La súplica de los 245 ejidatarios se refería a la fealdad con la que el deterioro de la Aduana ahuyentaba a los visitantes del complejo histórico, además le solicitaban su intervención para el remozamiento del casco de la ex hacienda y de la capilla de San Isidro. La misiva fue enviada hasta el despacho del gobernador Rogelio Montemayor Seguy, quien tuvo conocimiento del caso.

En 1998, nuevamente los ejidatarios representados por Edelmiro Tijerina de Luna se dirigieron al entonces alcalde de Piedras Negras, Claudio Bres Garza, le solicitaron declarar La Casa de Altos y la iglesia de San Isidro como parte integrante del Conjunto Histórico de Piedras Negras.

Fue el 30 de enero de 1999 que el Cabildo acordó designar la iglesia de San Isidro Labrador, así como la casa de la antigua hacienda de San Isidro como parte integrante del conjunto histórico de Piedras Negras.


El Único santo con botas


Hoy, 15 de mayo se conmemoran las fiestas patronales de San Isidro.

El pueblo entero se congrega para sacar en peregrinación por el campo y pedirle a San Isidro, el único santo con botas, por que las lluvias beneficien al campo.

El antiguo casco de la hacienda de San Isidro se viste de gala para recibir a los visitantes y alojarlos en su impresionante nogalera, tal vez, la única en su tipo en toda la frontera del estado de Coahuila, además, permite a los visitantes un acercamiento con uno de los lugares más representativos de la historia de quienes fundaron Piedras Negras.

Una casona que sirvió de inspiración al cineasta Alfonso Arau para filmar la película “Como Agua para Chocolate”, la capilla de San Isidro y la calidez de sus habitantes, es lo que le espera a quienes visitan San Isidro.


La Texas Historical Comission se interesa


En agosto de 1997, el arqueólogo Mike Davis, de la Texas Historical Comission, a invitación del señor Fructuoso García Zuazua, manifestó su interés por visitar San Isidro y realizar un reconocimiento de la zona, acompañado de otros seis especialistas de la THC.

Entre los especialistas asistiría la señora Sharon Fleming, del departamento de arquitectura de la Texas Historical Comission, el motivo de su visita a San Isidro era el de evaluar la construcción de la capilla y la casona para una posible reconstrucción, además de revisar el área contigua al inmueble para evaluar la posibilidad de la existencia de vestigios arqueológicos.

El sábado 20 de agosto era la fecha programada para tan importante visita.


Pleito internacional


Apenas el Instituto Nacional de Antropología e Historia en México se enteró de las intenciones de los texanos, manifestó su desacuerdo enviando misivas de negativa ante la visita de los especialistas de la Texas Historical Comission.

El 17 de noviembre de 1997, una carta muy agresiva firmada por Eduardo Enríquez T., director del INAH en Coahuila, llegó a la oficina de Patricia Mercado-Allinger en la THC.

En ella le manifestaba su total desacuerdo por el proyecto que emprendería la Texas Historical Comission en San Isidro a invitación de los mismos ejidatarios y le dejaba claro que “ningún tipo de investigación arqueológica o de arquitectura histórica puede llevarse a cabo en México sin el permiso correspondiente del INAH y esto aplica también a ciudadanos mexicanos”.

Ante tal desacuerdo, la Texas Historical Comission desistió de realizar el proyecto de evaluación para el remozamiento del casco de la hacienda y de la capilla de San Isidro.

Aquello fue todo un escándalo en el que se vieron involucrados funcionarios del INAH y de la THC, sin embargo al final nada se hizo por San Isidro y desde entonces, un sinfín de puertas han tocado sus principales promotores, don Fructuoso García, la señora María Luisa Montemayor de Clamont y los mismos ejidatarios que a pesar de que consiguieron que dichas construcciones, mediante decreto publicado en el Periódico Oficial del Estado de Coahuila, publicado el viernes 30 de julio de 1999, fueran declaradas “bienes históricos”, quedando así “sujetos al régimen que forman parte del Patrimonio Cultural del Estado, la iglesia San Isidro Labrador y el Casco de la Antigua Hacienda de San Isidro en el municipio de Piedras Negras”.