Son sólo adultos mayores de escasos recursos los que tienen derecho a beneficiarse de la comida que se prepara a diario con la finalidad de apoyar a los que menos tienen.
Muy calientita y siempre a tiempo sirven la comida las 3 personas que trabajan en el Comedor de la Gente, informó Ana María Villalobos, encargada de hacer los guisos.
Ana María, dio a conocer que las comidas tienen que servirlas balanceadas cuidando la salud de cada una de las personas, por lo que están al pendiente de los adultos ma-yores que están enfermos de diabetes o algún otro padecimiento para darles el alimento recomendado por el médico.
Para las 12 del medio día la comida se encuentra lista; sin embargo, es entre esa hora y la una de la tarde cuando empiezan a llegar los beneficiados del Comedor de la Gente.
Ayer, uno de los primeros en pisar el comedor fue don José Socorro Guerrero, quien llegó triste porque a su esposa se la habían llevado sus hijos al municipio de Rosita debido a que se encontraba delicada de salud.
Al no tener a otro familiar en Frontera, don José Socorro acude a diario para recibir la comida que gracias al gobernador del Estado, Humberto Moreira Valdés, reciben a tiempo y de manera gratuita.
“No tengo quién me mire, venía aquí con mi esposa y ahora que se enfermó me pongo triste porque me hace falta; los dos comíamos juntos, pero ahora se encuentra un poco mala”, dijo don José.
Más tarde arribó Óscar Sosa al Comedor de la Gente; él está enfermo de sus facultades mentales, es poco lo que entiende, pero las personas que laboran en el comedor lo atienden como a cualquier otra persona y le dan de comer lo que él pide.
Sin haber problemas entre ellos, son los primeros que empiezan a probar la comida que se prepara en el Comedor de la Gente, a donde acuden a diario cerca de 40 de 72 personas que cuentan con su credencial para beneficiarse con el Comedor de la Gente de manera absolutamente gratuita.
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