Francisco Mancillas, director de Conafor, afirmó que ambas personas no trabajan para la dependencia ni forman parte del padrón de técnicos que tiene a disposición de los campesinos para el desarrollo de proyectos, sino que fueron contratados por la comunidad.
“La Comisión no puede imponer a ningún técnico. Ellos se contratan con quien mejor les convenga”, explicó, al indicar que García Díaz entregó la solicitud del proyecto el 29 de febrero del 2009 con una carta-poder del ejido.
“Ellos no trabajan en la Conafor, no son miembros de esta dependencia”, insistió.
De acuerdo con los campesinos, Saúl García y Ricardo Sánchez desviaron 120 mil pesos de un programa de plantación de maguey y nopal que finalmente no se concluyó; además, sin consultar al ejido, decidieron plantar lechuguilla, y al no respetar las reglas de operación ahora deben reintegrar 251 mil pesos a la Comisión.
Sin embargo, tienen la opción de concluir el proyecto con la siembra de las especies autorizadas y evitar así el reembolso del dinero, aclaró Mancillas.
Sobre el desvío y fraude que denuncian los campesinos, subrayó que la Conafor no tiene injerencia en el problema, ya que los 251 mil pesos se depositaron a una cuenta del ejido y los mismos productores son responsables de su manejo.
El 20 de mayo del año pasado la Conafor les depositó un anticipo de un total de 419 mil pesos, equivalente al 60% del total autorizado, y el resto se liberaría de acuerdo con los avances del proyecto. Al no cumplirse las especificaciones, la entrega de recursos se frenó.
A lo largo del año pasado, Saúl García y Ricardo Sánchez convencieron al comisariado ejidal para retirar varias partidas que sumaron 120 mil pesos en cheques a nombre del primero con el pretexto de que era para cubrir la renta de un retroexcavadora.
No obstante, la empresa Morgan sólo cobró 60 mil pesos por la renta, cantidad que previamente había cubierto el ejido.
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