Eduardo García | Saltillo, Coah.- Según Jaime Castillo Ramos, él sólo quería que un hombre vestido de mujer le hiciera sexo oral, pero su compañero de parranda quería dinero y, mientras Jaime cumplía su fantasía, su camarada hirió al travesti con un cuchillo dejándole sin vida.

“Pos me asusté muchísimo, tomé las llaves de la camioneta y conducimos hasta Arteaga, pero luego mi camarada, que llevaba al chavo sobre las piernas, abrió la puerta del copiloto y lo aventó al pavimento”, describe Jaime sobre los acontecimientos de esa noche.

Luego de llegar a una ranchería del municipio de Arteaga cambiaron la camioneta para despistar a la policía, maniobra inútil, pues como era cliente frecuente del bar en cuestión, uno de los trabajadores dio señas de él a los ministeriales y cuatro días después lo atraparon.

“Creí que ya la había librado, pero me ‘pescaron’ y pos ni modo, ahora a ver cuánto me avientan”, expresa resignado a pagar por el delito que cometió y que lo mantiene cautivo desde hace ocho días, en espera de sentencia.

Cuando lo llevaron al reclusorio lo acusaron de homicidio, sin embargo, Jaime asegura ser sólo cómplice del asesinato, “yo como iba a saber que mi camarada lo iba a acuchillar y menos que lo iba a aventar a la carretera”, insiste sobre el crimen que se le imputa.

Agrega que lo único bueno de estar encerrado es haber encontrado a Dios, pues ahora que es consciente que estará privado de su libertad por un largo tiempo valora más a su familia, a quienes agradece su apoyo incondicional.

“Era el más querido de la familia; siempre han estado conmigo en las buenas y en las malas, así nos enseñaron nuestros padres”, menciona con una sonrisa que cambia drásticamente por una expresión de tristeza al recordar a su esposa e hijos.

Arrepentido, Jaime explica que en su momento les contará a sus hijas sobre los motivos que lo mantienen prisionero, ya que considera inapropiado decírselos en este momento debido a su corta edad, pues además piensa que no lo entenderían.

Aunque reconoce que en su vida ha cometido muchas tonterías, señala que sería incapaz de quitarle la vida a un ser humano, “Y todo por seguirle el juego a este vato (su amigo), ahora yo estoy pagando por un crimen que no cometí”, finaliza.







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