El pasado mes de junio, Valentina Mata, junto con otra vecina que pidió el anonimato, prepararon chiles rellenos de carne molida, misma que compraron en la carnicería y frutería Maick, ubicada en la calle Guijón del mismo sector.
Aseguraron que todas las personas que consumieron los chiles rellenos con esa carne presentaron fuertes dolores abdominales, vómito y diarrea, por lo que acudieron a la Clínica 2 del Seguro Social en donde les confirmaron que tenía intoxicación, y ya que los afectados informaron lo que habían comido los médicos coincidieron en que el problema se debió a la carne.
Además María de la Luz Arellano y Valentina Mata fueron internadas en la Clínica 2 del IMSS durante dos días, mientras que otra vecina estuvo cinco días en la misma situación, lo cual acarreó otros problemas, como que los padres de familia tuvieran que faltar al trabajo porque los síntomas de intoxicación les impidieron laborar, mientras que otro se quedó en casa atendiendo a su esposa e hijos, ya que no tenía otra opción.
Además Valentina Mata recordó los gastos que tuvo que hacer: “Mi esposo gastó en doctor particular y tuvo que pagar una receta de 580 pesos”. La quejosa dijo que una vecina expresó directamente al dueño de la carnicería la problemática con el fin de que se tomaran las precauciones debidas, a lo que el propietario contestó que le parecía raro que eso ocurriera en su establecimiento.
Ante toda la problemática los habitantes expresaron que no buscan dañar al dueño del establecimiento, sólo exigieron que se cumplan las normas de salud y se revise la carne antes de vender; en esta ocasión puede decirse que corrieron con suerte, pues se sabe que una intoxicación de este tipo puede causar la muerte.
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