En rostro, cuello y brazo derecho, el niño estudiante de segundo grado de primaria se presentó ante los médicos de la humanitaria institución para ser valorado y así determinar lo grave de sus lesiones.
Aunque llegaron por sus propios medios, es decir, no ameritaron que alguna ambulancia acudiera a su auxilio, Alan Francisco Quintero, con domicilio en la colonia Santa Elena, sólo necesitó de algunas curaciones sencillas.
LE CAE EL AGUA
Según lo que manifestó su abuelita, la cual no dio sus generales, ella se encontraba cambiando un recipiente con agua caliente de la estufa de la cocina a la mesa, sin saber que los juegos de su nieto iban a ocasionar un lamentable incidente.
En ese momento, Alán pasó corriendo por donde se encontraba su abuela, golpeando sin querer el recipiente que contenía agua hirviendo.
Así y aunque sólo fue poco, el agua cayó en su cuerpecito, quemándolo en el lado derecho de su rostro, cuello y brazo.
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