Monclova, Coah.- Al entrar en vigor el pasado lunes las nuevas disposiciones de las secretarías de Salud y Educación Pública que prohíbe la venta de comida con altos niveles calóricos, directivos de escuelas de la región Centro afirman que hay rechazo de algunos estudiantes hacia los productos nutritivos, pero confían en que se pueda lograr el cambio de hábitos.

En el caso de la escuela primaria “Ferrocarriles” en el municipio de Frontera María Teresa Loredo Martínez, directora del plantel, indicó que gradualmente se han acatado los lineamientos.

“En la cocina no se provee de ciertos productos, como el refresco embotellado, tenemos tiempo que no se vende, en su lugar se venden jugos, naranjada, y se ha optado por hacer atoles de avena o champurrado”, explicó.

Indicó que no se ha presentado personal de la Secretaría de Salud a supervisar o en su caso a dar instrucciones al respecto.

“Estamos nada más ahí calculando (las calorías) porque en realidad la Secretaría de Salud no ha acudido a la escuela ni nos han dicho cuál es la normativa a seguir y las calorías a consumir por los alumnos”, indicó.

Consideró que es difícil hacer los cambios de un momento a otro, sobre todo en los niños que se les acostumbra desde edades tempranas la cultura del consumismo.

“Se les siguen vendiendo papitas, pero en menor escala, y se hacen mejor los taquitos de carne con papas y su lechuga y los niños los piden mucho, y en ocasiones los cocteles de frutas”, señaló.

“Si tenemos cierta resistencia a los alimentos que deben de consumirse para evitar el sobrepeso y la obesidad”, agregó.

Dijo que de los ocho grupos que tiene el plantel, en cada uno existen de dos a tres niños con sobrepeso, por lo que han optado por dialogar con los padres, a fin de cambiar la dieta alimenticia familiar.

Indicó que a esta escuela acude cada dos días la maestra de Educación Física, para que los alumnos realicen actividades deportivas, de 10 a 15 minutos.

A su vez, Beatriz Ayala Rivera, subdirectora de la Secundaria Federal No. 1 “Héroe de Nacozari”, en Frontera, mencionó que desde el arranque del año escolar se les indicó por parte de la Secretaría de Educación y Cultura, los cursos que se impartirían al respecto.

Es así que ahí se les dieron a conocer los alimentos autorizados por la SEP y la Secretaría de Salud para vender en cooperativas escolares.

“Aquí en secundaria hemos tenido resistencia con los alumnos que ya estaban acostumbrados a cierto tipo de comidas, pero esperamos que con el tiempo se adquieran nuevos hábitos alimenticios”, expuso.

“Se les quitaron los refrescos, ahora se venden jugos de determinadas marcas según el listado, se redujeron las porciones en cuanto a galletas y productos “Barcel” y hay comida autorizada”, explicó.

“El lunes se les ofrecieron molletes, gorditas, siempre y cuando no estén fritas, taquitos en tortilla de maíz, y galletas, pero en porciones reducidas, además de jugos”, manifestó.

Anunció que próximamente personal del sector Salud llevará a cabo el chequeo de peso y talla de los alumnos, por lo que exhortó a los padres de familia a contribuir en la sana alimentación de sus hijos.