Y es que el jefe de sector de Simas Jesús Flores les había prometido que se regularizaría el servicio, pero resulto falso, ante lo que alrededor de 50 familias que viven en las siguientes cuadras: Juan Tovar, Emiliano Zapata, Francisco Villa, 20 de Noviembre, Ignacio Zaragoza y Lázaro Cárdenas sufrían por la falta del vital elemento.
Por eso, a eso de las 4:45 de la tarde, más de 15 vecinos, en su mayoría mujeres, aprovecharon que una unidad de Simas se estacionó en la avenida Leandro Valle esquina con la calle Lazaro Cárdenas, para retirar las llaves del vehículo, esto mientras dos trabajadores movían una válvula reguladora de presión que supuestamente es la causa del problema.
Nunca antes habían aplicado una acción así de violenta, dijeron, pero se cansaron de que Simas les jugara el dedo en la boca, pues el desabasto del vital elemento lo empezaron a padecer desde hace dos meses, cuando trabajadores de la dependencia instalaron la citada válvula de regulación de presión.
Primero recibían agua con muy poca presión, pero desde hace 15 días ya nada, y fue cuando comenzaron a exgir a Simas una solución.
Angélica Guitérrez fue la encargada de retirar las llaves de la unidad de Simas, apoyada por David Toscano, Elvira Aguilar, Carmen Sambrano, Claudia Elizondo, Silvia Martínez, Estela Aguilar y Amelida Ramírez, entre otras mujeres, para después advertir a los dos trabajadores del Sistema de Agua que no se las regresarían hasta que se les abasteciera de agua al menos con pipas.
Los trabajadores se comunicaron con su jefe Jesús Flores para enterarlo de la situación, y éste por su parte habló por teléfono celular con la mujer que encabezaba el movimiento para prometerle que enviaría pipas para abastecer de agua a las familias afectadas.
Mientras esperaban que ahora si cumpliera con su promesa, los manifestantes expresaron que quieren una solución definitiva a su problema, pues nunca han dejado de pagar el agua y ahora no la reciben, incluso dijeron que pagan de más porque desde que Simas instaló medidores en sus domicilios les cobra hasta por el aire, lo que elevó sus recibos de un promedio de 50 pesos a más de 200 pesos.
Fue hasta cerca de las siete de la noche cuando llegaron pipas al sector para abastecer del vial elemento a los afectados, quienes ante esa respuesta accedieron a entregar las llaves de la unidad de Simas.
El jefe de sector Jesús Flores nunca se presentó ante los vecinos como lo había prometido, pues argumentó que se encontraba en un sepelio, pero se comunicó por teléfono celular con ellos para asegurarles que este día se realizará una revisión de la válvula reguladora de presión, a fin de resolver el problema de manera definitiva.
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