Tags: saltillo, menores, jovenes, jóvenes, delinciencia, crimen organizado, coahuila, adolecentes







Saltillo, Coah.- Desde hace ya un buen rato, pero especialmente en los últimos cinco años, en México se ha formado el peor de los mundos para más de un millón de jóvenes pobres, la mayoría que ni estudia ni trabaja, y que además padece la indiferencia de la clase política, ya que son vulnerables al asedio del poderoso crimen organizado.De acuerdo con especialistas, se trata de todo un “Ejército” potencial que está dispuesto por unos cuantos pesos, un arma y un buen auto a sumarse a las filas de la delincuencia, situación que en estados como Coahuila se ha vuelto especialmente grave, debido al número de adolescentes que pierden la vida bajo estas circunstancias.

La situación se ha tornado tan alarmante que, en cinco años, la estrategia de combate contra el crimen encabezada por el Gobierno federal ha cobrado la vida de al menos 3 mil jóvenes menores de 18 años en todo el país

Tan sólo en Saltillo, la cifra no es menos escalofriante, pues de acuerdo con seguimientos e investigación de la organización Voluntades por Coahuila AC., de 2009 a la fecha, al menos 124 adolescentes varones menores de 18 años han perdido la vida en enfrentamientos con el Ejército o entre las mismas bandas criminales.

De acuerdo con la misma organización, la falta de políticas públicas tendientes a crear soluciones de fondo encaminadas a reducir las posibilidades de que cada vez más jóvenes se unan a las filas de la delincuencia como “carne de cañón” han fallado o se han quedado muy cortas.

Lo peor de la situación, asegura por su parte Raúl Vera López, Obispo de la Diócesis de Saltillo, es que aunque muchos son cooptados, secuestrados u obligados a sumarse a las bandas criminales otros están tomando la decisión voluntariamente.

La falta de oportunidades para estudiar o trabajar, combinadas con la facilidad de conseguir dinero, drogas o incluso un arma se ha convertido en una tentación casi irresistible para cientos de jóvenes en todo el estado, especialmente en ciudades como Torreón, Saltillo o Acuña.

PANDILLAS: SEMILLERO DE LA DELINCUENCIA

De acuerdo con Rodrigo Montelongo, director de la asociación civil Voluntades por Coahuila, y quien además desde hace 15 años encabeza el grupo Grafitos Colombia, que se dedica al trabajo de rehabilitación de jóvenes pandilleros a través de la cultura y el baile, a la fecha en Saltillo y su área conurbada, existen alrededor de unas 740 pandillas.

De diferente índole: grandes, pequeñas, violentas, culturales, familiares, estos grupos se encuentran principalmente en zonas urbanomarginales, aunque la proliferación de ellas ya comienza a darse en zonas de nivel medio y otros puntos, lo cual hace vulnerables a sus integrantes de ser víctimas de la delincuencia.

“Estos grupos no sólo viven en las áreas de la periferia de la ciudad, sino que también existen muchas que habitan en el Centro Histórico de la ciudad, sobre todo en vecindades y casas abandonadas que sirven como refugio”, explica.

“Y aquí lo que pasa es que en los últimos cinco años la situación de violencia entre los jóvenes se ha venido agravando debido al avance de la delincuencia organizada”.

Según la hipótesis de Montelongo, que tiene 15 años de experiencia en el trabajo de rehabilitación con grupos de pandilleros y jóvenes en general, el problema ha comenzado a desbordarse, pues a pesar de las advertencias, las autoridades de todos los niveles han desdeñado a estos grupos, los han olvidado y han carecido de la visión y la voluntad de impulsar soluciones de fondo a la falta de educación y empleo.

Lo más grave, explica, es que al nivel de violencia se ha multiplicado, pues muchos de estos jóvenes han comenzado a privilegiar el uso de armas de fuego.

“El Estado es el que debería de proveer de políticas públicas que dieran atención a éste y a los demás grupos de la comunidad, y no se ve clara una política pública definida desde el Gobierno; veo algunas acciones que cualquier organización las puede hacer, como por ejemplo: ‘Pégale al Baile’, y se habló que había sido creado para prevenir los índices de violencia y los jóvenes mejoraran sus condiciones de vida, sin embargo, aquello no es preciso ni exacto porque sólo se trató de una acción, pero bastante aislada, escasísima que se realiza sólo una vez al año.

“Lo mismo el programa ‘Pégale al balón y no al chemo’, pero no hubo más cosas alrededor de eso, ni antes ni después…esas acciones no están circunscritas a una política pública que hable de atención integral a este tipo de muchachos, vaya, lo que preocupa es que el Estado quiera desentenderse de su obligación de ser el operador y ejecutor de políticas de atención”, expresó.

UN ARMA, DINERO Y PODER EN EL BARRIO

De acuerdo con especialistas y sociólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México, la falta de oportunidades y la proliferación del narcotráfico han formado un coctel perfecto y perverso en el que estos jóvenes encajan a la perfección: pobres, sin opciones de trabajo o educativas, ni perspectivas de un futuro mejor, armas a bajo precio, drogas, mujeres, dinero fácil y rápido.

“¿Quiénes sí están ‘haciendo cosas por ellos’? Pues el crimen organizado y el narcotráfico”, advierte Montelongo.

“El crimen los copta desde los barrios y les ofrece rápidamente dinero, un arma y poder local y un chavo con estas ‘herramientas’ no necesita más en la vida para poder sobrevivir.

“No le están pidiendo nivel de estudios, ni moral, ni ética, simplemente que se integren a las filas del narcoNo

le están pidiendo nivel de estudios, ni moral, ni ética, simplemente que se integren a las filas del narcotráfico tráfico y un chico que vive ante la vulnerabilidad social y que además tiene problemas de integración familiar y barrial, pues ve en estos espacios el modo de obtener dinero de manera rápida, no estamos diciendo que eso sea lo correcto, pero esa es una realidad”, comentó.

El líder moral de los Grafitos, jóvenes que se han presentado con sus bailes en festivales internacionales, coincide en que efectivamente los cárteles tienen a los muchachos prácticamente en ‘charola de plata’.

“Por su propia voluntad deciden participar de los esquemas del crimen organizado con los diversos ‘trabajos’ que les ofrecen, así que hasta finales del año pasado no tenemos antecedentes o indicios de que hayan sido llevados por la fuerza.

“Hasta el primer semestre del 2011, sí supimos de muchachos que fueron llevados en contra de su voluntad y fueron cooptados para servir en este tipo de organizaciones, pero sabemos que en la actualidad llevárselos por la fuerza no ha operado, sino que llegan invitados por un amigo que ya está participando”.

124 MENORES SALTILLENSES HAN MUERTO

El trabajo de Voluntades por Coahuila, además de buscar un proceso de renovación de fondo incluye también un proceso de seguimiento y análisis de la situación de los integrantes de las pandillas de zonas vulnerables y el resultado hasta hoy resulta escalofriante.

“Hemos venido documentando las muertes de muchachos que son parte de estos grupos delincuenciales y en los registros que nosotros tenemos de finales de 2009 a la fecha tenemos 124 varones menores de 18 años que han muerto en algún enfrentamiento con soldados, policías o entre ellos mismos, y claro que es un registro bastante preocupante”, detalló Montelongo.

“Esta situación de violencia generalizada lamentablemente es una situación que permea las capas sociales más bajas en el sentido de que esa violencia provoca en cascada otro tipo de violencias locales, los pleitos de pandillas a pandillas, en los espacios de reunión de socialización y esta falta de oportunidades de los chicos para continuar en los sistemas escolarizados van haciendo que sea mayor el número de muchachos que en los barrios no vean otra opción de vida que no sea obtener este dinero fácil”

La situación ha tomado dimensiones insospechadas, pues existen otros mil 500 que se encuentran situación de riesgo de ser atraídos por el dinero y las drogas.

“Nosotros tenemos una apreciación que del espectro de todos los chicos y chicas integradas en pandillas de la zona metropolitana, pensamos que los que están en situación de riesgo de manera directa son mil 500, sólo de sectores donde nosotros sabemos que hay mayor ejercicio de violencia y hasta una cultura de la incorporación a este tipo de organizaciones.

“La forma de operar de los grupos criminales no es cooptar a toda la pandilla, porque en ellas puede haber un mínimo de 10 personas y hasta 70 miembros, sin embargo, es sólo a algunos de los miembros”,

Otra clave de análisis –establece el activista– son los muchachos de los sectores populares que migran a los Estados Unidos, que están allá una temporada y que regresan con esta cultura de la muerte a sus barrios.

LA CULTURA DE LA MUERTE Y EL DINERO FÁCIL

Según el seguimiento que esta organización civil ha realizado entre las pandillas de Saltillo, el nivel de violencia y la disputa de los territorios para la venta de estupefacientes se ha agudizado de la mano de la indiferencia de las autoridades.

“Mientras el estado en sus administraciones no opere adecuadas e integrales políticas públicas para este sector, nosotros vamos a ver que va a extenderse la cultura de la muerte y el dinero fácil, y seguramente se incrementará el número de muchachos que utilicen esta fuerza bruta y estas armas para mantener sus cotos de poder y sus territorios buscando sobrevivir”, dijo Montelongo.

“Es irónico, porque el crimen organizado ya no necesita llevarse por la fuerza a este tipo de jóvenes, sino que ellos por propia voluntad buscan, como si fuera una bolsa de trabajo, que los tomen en cuenta para realizar este tipo de actividades, pues ven que su vecino o el miembro de su pandilla trae un carro, un arma, trae joyas y por supuesto dinero, además que es alguien importante.

“Todos estos jóvenes no estudian ni primaria ni secundaria, son un gran ejército que está en las calles y en las esquinas, y por lo tanto es un grupo vulnerable con un factor de riesgo enorme, y para ese tipo de personas, más allá del baloncito y otras actividades culturales que sirven, pero que funcionarían mejor si estuvieran enmarcadas en una estrategia, que estén en un plan y dentro de un programa, hasta entonces estaremos actuando con resultados a mediano, corto y largo plazo.

“Este programa de universidad comprometida, por ejemplo, lanzado por la Universidad Autónoma de Coahuila, lo veo como un programa ‘pantalla’ que atiende dos o tres cosas de manera aislada y no se hace un trabajo permanente en una comunidad, son actividades que se quedan por encima, que no se profundizan ni trascienden”, concluyó.

23 MIL JÓVENES RECLUTADOS

Al final del sexenio, la situación de riesgo en la que se encuentran miles de jóvenes en todo el país ha originado que al menos 23 mil jóvenes hayan sido reclutados por las organizaciones criminales durante la actual administración, según lo establece un documento de trabajo elaborado por la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados.

La lucha contra el crimen organizado, instrumentada por el Gobierno del presidente Felipe Calderón desde 2006, ha dejado –según este informe elaborado a finales del año anterior– un saldo de 10 mil menores huérfanos y 120 mil personas desplazadas.

El presidente de esta comisión, el panista José Luis Ovando Patrón, dijo que aún no conoce el documento completo, porque lo está procesando la secretaria de ese órgano, la perredista Teresa Incháustegui.

Ovando aseguró que en su momento analizarán todas las cifras, mientras que la legisladora Teresa Incháustegui, de la misma comisión, advirtió que “es incalculable precisar el daño por las vidas cegadas, las familias rotas, mutiladas y dolidas”.

Para la diputada, el Gobierno federal dejará “un gran saldo social”, pues –según sus cifras– las víctimas van más allá de los 40 mil muertos que acepta la administración federal.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios