El panel de invitados, conformado por el delegado de Sagarpa, Roberto Ruiz; Arnoldo Martínez, secretario técnico de Fomento Agropecuario; Ramón Verduzco, dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina; Manuel Montes, secretario del Medio Ambiente de la CNC, y el jefe del programa de Ingeniería Forestal de la UAAAN, Jorge Méndez, coincide en que se está en la línea de colapso.
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¿ZONA DE DESASTRE?
Para el delegado de Sagarpa, Roberto Ruiz Silva, aún es pronto para decir que la entidad es una zona de desastre, ya que el estado se caracteriza como una zona de bajas precipitaciones, por lo que considera que, de cierta manera, los ganaderos están conscientes de ello.
“Mucha de la ganadería en el estado se realiza en las zonas con más disponibilidad de agua. No minimizamos ninguna región, pero lo importante de la actividad agropecuaria en el estado está concentrada en ciertos polos. En este momento afortunadamente no se han dado las condiciones para concluir que es un desastre la falta de agua en más de diez meses”.
Ramón Verduzco, líder de las Comunidades Agrarias y la CNC, refiere que en efecto, la situación más crítica no es la de los ganaderos, sino de las comunidades en la zona desértica.
“Al delegado le faltó comentar la zona desértica, que es donde está más crítica la situación, tanto en los predios particulares como en los del sector social por la falta de lluvias. Los municipios de Ocampo, Sierra Mojada y San Pedro, están obligados a acarrear agua en pipas para que los animales no mueran”.
Sin embargo, observa, en los municipios no ganaderos “la mitad de las comunidades rurales, que dependen del riego temporal, este año no producirán ni un kilo de maíz para autoconsumo y aparte de la sequía tenemos la carestía y el alza de combustibles afecta aún más porque hay más acarreo y movimiento que cuando está verde el campo”.
Para Manuel Montes Núñez, delegado del Comité Ejecutivo Nacional de la CNC en Coahuila, las sequías se agravan con los incendios forestales, las 250 mil hectáreas siniestradas inicialmente son en sí ya un desastre natural.
SE DISPARA COSTO DE FORRAJES
“Como no tenemos la cultura de la prevención en pasturas, se ha disparado de 30 pesos la paca a 76 y 80 pesos en algunos lugares y además no hay”, agrega.
Arnoldo Martínez Cano, secretario técnico de la Secretaría de Fomento Agropecuario, también coincide en que los incendios agravaron la situación: “son totalmente diferentes a lo que nos ha pasado y hay condiciones de desastre”.
“Nuestro sistema de monitoreo del índice de sequía ubica a Coahuila siempre en los niveles fuerte y severa; sin embargo este año, llevamos varios meses acumulados con índices más fuertes de lo normal. Si no empiezan las lluvias como normalmente lo hacen, tendremos una condición pesada. Si no ha habido aún un desastre es porque el productor le echa muchas ganas y le hace la lucha”.
Para Jorge Méndez González, jefe del programa docente de Ingeniería Forestal de la UAAAN, la situación es alarmante:
“En la parte de investigación tenemos evidencias y estudios sobre tendencias de lluvias y temperatura relacionadas con el cambio climático y la sequía. En Coahuila tenemos desde bosque de pino, partes muy lluviosas hasta las partes extremadamente secas y en esos puntos si podría considerarse una sequía sumamente crítica. Los pronósticos del SMN (Servicio Meteorológico Nacional) son por debajo de lo normal y estamos 50% por debajo de la lluvia, es un período crítico y agosto todavía viene por debajo de lo normal”.
SÍ HAY APOYOS: SAGARPA
Roberto Ruiz Silva, delegado de Sagarpa admite que las condiciones no son halagüeñas.
“La combinación de factores de este año fueron especiales, deja de llover temprano, heladas extremas, incendios de gran magnitud y ahora sigue sin llover. Ante ello desde febrero activamos mecanismos que normalmente funcionan en el último cuatrimestres del año, para que el productor tuviese cierta capacidad de respuesta”.
En cuanto a la energía eléctrica, aseguró que los recursos destinados a este subsidio rondan los mil millones de pesos en apoyo a quienes la utilizan para actividades agropecuarias.
Sin embargo, para Manuel Montes Núñez estas acciones son insuficientes. “Si el pronóstico es que en agosto seguiremos en un estado anormal respecto a las lluvias, quiere decir que no vamos a poder sembrar, entonces sería bueno exigir a la Conagua su información para que conjuntamente las organizaciones campesinas y gobiernos y definir qué vamos a hacer”.
NO HABRÁ NI PARA COMER: CNC
“Sabemos de un incendio atípico, una helada atípica, que no va a llover, pues lo más seguro es que vaya a haber un desastre natural en donde no se cumplan con las metas de siembra y que los cultivos de Coahuila irán a la baja, al igual que los cultivos de frijol y maíz que son de subsistencia para el campo”.
Ramón Verduzco, líder de las Comunidades Agrarias y la CNC anticipa también el abatimiento de los pozos sobreexplotados y la utilización, como ya ocurre en la Laguna, de agua contaminada con arsénico.
Jorge Méndez González , jefe del Programa docente de Ingeniería Forestal de la UAAAN advierte que sólo quedan dos meses con posibilidad de lluvias, por lo que urgió a la planeación de una estrategia. “De mayo a octubre es cuando ocurren el 70% de precipitaciones, nos quedan dos meses con posibilidad de lluvia esperando que sean normales pero si esto no ocurre tendremos que esperar otro año. Urge un plan y una estrategia”.
SEGUROS CONTRA EMERGENCIAS
Roberto Ruiz Silva refiere que a nivel nacional se cuenta con un seguro de gastos catastróficos por 12 mil 300 millones de pesos, que en el caso de Coahuila podría activarse en cualquier momento.
La forma de operar de este seguro, explica Arnoldo Martínez de Fomento Agropecuario es similar a la de un seguro contra accidentes, se hace una solicitud de declaratoria, si se confirma se ofrece un apoyo 50% federal y 50% estatal.
En un segundo esquema a iniciativa del estado se compra un seguro y la prima se paga entre ambos gobiernos, algo que se ha hecho desde el 2007 específicamente para suplementación alimenticia hasta por 105 millones de pesos.
“El año pasado se contrató, pero no para inundaciones porque no era lo esperado. Cada año hay dos o tres municipios siniestrados, este año, ojalá y no, pero de hecho ya hicimos una declaratoria de siniestro en los 38 y se tienen que valorar”.
SEQUEDAD EXTREMA
“El índice de sequía Palmer (utilizado mundialmente), cataloga la sequía como extrema, severa, y Coahuila siempre anda en esos niveles, pero una comparación de los últimos meses refiere como lo que en enero estaba con menos índices de sequía, ahora marca que el 73% de las estaciones está aun más severo de lo normal” refiere Roberto Ruiz.
“En base a esto ya solicitamos a la aseguradora que venga a revisar porque ya andamos peligrando bastante”, señaló el funcionario estatal.
BOMBARDEO DE NUBES
Ante este panorama, ni la ciencia ni la tecnología pueden ayudar mucho, admite Jorge Méndez González, jefe del programa de Ingeniería Forestal de la UAAAN.
“En el período de mayor seca de los 40 a los 50 se bombardearon nubes para hacer llover, pero realmente los recursos no existen suficientemente; en otros países han puesto molinos para incluso modificar los patrones superficiales del viento, pero no nos alcanza para esta tecnología”.
“Estos molinos son unos grandes ventiladores que se ponen, en este caso en la parte del Golfo y de alguna manera al mover los patrones del viento, se modifican las corrientes y la humedad pero el clima es impredecible. Esto se hace, por ejemplo, en Rusia, y para allá vamos porque en 50 años tendremos 1.5 grados más de calor y cambiará el patrón de la agricultura y ganadería, en Europa ya está ocurriendo y aprovechan las consecuencias de estos cambios”.
Manuel Montes Núñez del CEN de la CNC coincide con el investigador: “Rusia es lo más avanzado, en Durango no fue exitoso atraer las nubes; la situación científica de provocar la lluvia no está avanzada, pero si hay una situación de prevención. Rompemos el ciclo hidrológico, no hay una recarga y lo que sí se tiene qué hacer es una cultura del agua, siembra de árboles para atraer la lluvia y cuidar el ciclo hidrológico. Hay un gran esfuerzo de Conafor de hacer reforestación, pero no se basan en un programa científico”.
IRRESPONSABILIDAD Y CORRUPCIÓN
Para Ramón Verduzco, líder de las comunidades agrarias hay un “exceso de irresponsabilidad” e incluso de corrupción.
“Nos consta con la Conafor (Comisión Nacional Forestal), que en los ranchos de Ocampo y Cuatro Ciénegas, en efecto son los particulares los que reciben más apoyos de las dependencias”.
“En Ocampo varios ganaderos compraron 5 mil hectáreas, las presentan a Conafor para reforestación y a los mismos que les vendieron los contratan como peones para que los planten y que el que recibe la lana es el propietario. En la Laguna hay un neo peonaje, las empresas Lala, Gustavo Díaz de León, los Tricio, compran completo a un ejido, a 20 o 30 gentes y con todo y Procampo contratan al peón y el tractor generando el neo peonaje y un nuevo latifundismo”.
LA LUCHA POR EL AGUA
Manuel Montes Núñez refiere cómo la lucha por el agua ha empezado.
“Ahora ya no es el acaparamiento de tierras, ahora es el acaparamiento de aguas. Por supuesto que hay corrupción, no se puede concebir que a los campesinos no les quieren dar un pozo con agua sana, sin arsénico; lo sellan, pero un particular lo abre porque se permite que se venda el permiso del ejido a un pequeño propietario y explote el manto acuífero”.
“Ya no es corrupción, es criminal lo que están haciendo en la comarca Lagunera, que es la única parte del mundo donde hicieron una productora de leche en el desierto, cuando el cultivo de alfalfa es uno de los que más consumen agua. No puedes producir leche en el desierto, primero hay que darle agua sana a los laguneros y alimento y luego se preocupan por las vacas. La zona lechera en este país tiene que estar donde hay pasto natural en las costas, Tamaulipas y Veracruz”.
ACAPARAMIENTO
“Hay corrupción porque hay acaparamiento de agua, se compran los permisos y se están amparando y están ganando los amparos ante la Comisión Nacional del Agua. Los grandes empresarios de la comarca lagunera tienen dinero para ampararse, lo que hay qué hacer es una profunda reforma a la Ley Federal de Aguas para que se evite esto” insiste Montes Nuñez.
En respuesta el delegado de Sagarpa, Roberto Ruiz Silva, observa que independientemente de los casos mencionados en los que hay que “revisar, proceder y cambiar disposiciones, también es cierto que hay que modificar programas”.
“Adquirir superficies importantes no es un delito pero sí pasa que se pervierte un recurso, un programa en detrimento de un grupo social en esta zona. De repente –admite el delegado–- las reglas de operación establecen un apoyo que genera estas circunstancias”.
SE PERVIERTEN RECURSOS: SAGARPA
Para la Sagarpa hay dos temas importantes: avanzar en el uso eficiente del agua, ya que es increíble que en zonas de riego haya rendimientos muy bajos y realizar obras de conservación tanto de suelo como de agua, captación y conservación para contribuir a las recargas”.
“Estamos en el filo de una situación complicada que no quiero minimizar, pero si los días siguen siendo iguales nos lleva a una situación de crisis a la que tendremos que entrarle más allá de entregar recursos”.
Jorge Méndez González, de Ingeniería Forestal de la UAAAN, le apuesta a la divulgación y tomar medidas a largo plazo.
Arnoldo Martínez Cano, de Fomento Agropecuario asegura que ante esta situación se incrementaron los fondos del programa COUSE para la conservación del suelo y del agua, que inicialmente tenía un presupuesto de 19 millones de pesos y ahorita anda en alrededor de 30, además de aumentar en 8 millones de metros cúbicos la capacidad de nuevos almacenamientos de agua. “Independientemente de las prácticas que pudieran provocar mayores lluvias que no están a nuestro alcance, ni tecnológica ni económicamente, hay otras medidas como la captación de agua en superficie”.
EL CAMPO SE VENDE: CNC
Ramón Verduzco, de la CNC, reconoce también la falta de responsabilidad tanto de quienes administran como de quienes reciben los recursos. “Las autoridades lo que necesitan es responsabilidad a la hora de las obras y nosotros las organizaciones sociales necesitamos enseñar a la gente a serlo también, ser responsables de los beneficios que reciben.
“Ahorita en las comunidades rurales la mayoría es gente adulta, solamente en las zonas conurbadas, cerca de las ciudades los jóvenes regresan, las comunidades rurales se están quedando solas, los jóvenes no quieren regresar porque al menos lo que se desarrolla en el campo de Coahuila como la candelilla, la lechuguilla, el orégano son trabajos infrahumanos”.
“Sólo los que acudieron a las escuelas de la Narro o a Chapingo regresan a sus tierras y las preparan para algo, las están tecnificando, pero los que no estudian regresan para venderlas”.
FALTA CULTURA SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO
Para el investigador de la Narro, Jorge Méndez González, el hecho de que sean personas poco preparadas las que aborden el asunto del clima es un grave error ya que se pierde la oportunidad de difundir las causas y las consecuencias de los notorios cambios de temperatura.“Es inconcebible que gente no preparada esté ahí, es muy sencillo decir la temperatura pero no las consecuencias, que es lo importante. Promover que eso se vaya modificando, si no, ¿cómo vamos a tomar medidas e involucrar a la gente en lo que está ocurriendo?”.
HAY QUE ATACAR PROBLEMA SOCIAL
Manuel Montes Núñez, secretario del Medio Ambiente de la CNC, propone iniciar focalizando los reportes de las contingencias meteorológicas para poder actuar preventivamente; ver qué va a hacer la gente para comer; conservación del uso del agua y el suelo; un plan emergente de empleo temporal; programa para llevar a la tasa cero del cobro de la luz en el medio rural, que regrese el subsidio del diesel porque hay una emergencia, un desastre natural y atacar el problema social que se genera”.
“La gente del campo ya no se puede venir a la ciudad, ya no se pueden ir a los Estados Unidos y los narcos están saturados de sicarios, ya no pueden seguir contratando jóvenes para seguir matando gente y hay un problema social muy fuerte”.
LLUVIAS DEFINEN ÉXITO DE UN GOBIERNO
Ramón Verduzco, líder de las Comunidades Agrarias y la CNC reconoce cómo, incluso en la política, la falta de lluvia puede definir el destino de un gobierno.
“Cuando Francisco Merino Rábago era secretario de Agricultura eran años lluviosos; Óscar Ramírez Mijares, de la CNC en Coahuila, le dijo ‘Paco, tú vas a pasar a ser el mejor secretario de Agricultura del país porque son años lluviosos y vas a ser el mejor’, y así ocurrió, Merino aún es recordado por ello”.
Roberto Ruiz Silva, delegado de Sagarpa, señala que además de los recursos disponibles hay que tomar otras acciones, como establecer cultivos que no requieran tanta agua y eficientar las tecnologías de riego, ya que resulta impensable que en un estado árido como Coahuila, de la superficie de riego en el estado, apenas 10 o 12% está tecnificada y mucha de ella, como el agua rodada, sea la que más desperdicio ocasiona.
Arnoldo Martínez Cano, secretario técnico de Fomento Agropecuario, refiere que además hay que orientar a los productores con propuestas, incluso para vender el ganado antes de que este muera, diversifiquen sus actividades y fomentar el uso de silos y las cosechas de temporal, que les permite guardar el forraje para cuando no hay suficiente.
NO SE PRODUCE NI PARA COMER
Ramón Verduzco de la CNC señala que la urgencia de acciones llega a grado tal que se está en el punto donde el país ya no produce ni para comer. “Ahora somos 107 millones de habitantes, cuando producíamos para comer y exportar éramos 70 millones y ahora ya no producimos ni para comer ni para exportar. Las áreas ejidales son fraccionamientos; en lugar de maíz se siembran casas de interés social y no hemos pensado en que tenemos que comer”.
“En Estados Unidos se dedican a la producción, no usan los terrenos para poner fábricas. Piensan ‘mejor vete a México, al cabo a aquellos cabrones aquí les damos de comer, aquí nos compran’”.
Jorge Méndez González insiste: “Se está generando la información, falta acercamiento, deben hacerse exposiciones con ganaderos y agricultores y no perder de vista que lo crítico viene en los próximos años, los pronósticos de cambio climático son alarmantes, en cien años –advierte– esto será un desierto completamente”.
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