La sequía, entonces, adquiere tintes catastróficos en Coahuila y orilla a la Secretaría de Fomento Agropecuario a declarar como área siniestrada a los 38 municipios del estado.
Visto desde la perspectiva de la administración pública, los investigadores y los representantes del campo y comunidades rurales, los recursos en juego navegan entre la insuficiencia, la corrupción y las omisiones, que hacen del campo la zona más vulnerable a los embates económicos, sociales y de la naturaleza.
La falta de agua motiva una nueva guerra, ya no por tierras, sino por el preciado líquido, lo que da entrada a un neolatifundismo, en donde los grandes propietarios acaparan los beneficios del Gobierno y mantienen como peones de hacienda a los ejidatarios.
Cómo afrontará Coahuila este periodo; cuál será el papel del Gobierno federal, del estado y de las organizaciones; qué hemos aprendido de este fenómeno cíclico, son los temas que abordaron los científicos, administradores públicos y representantes de organizaciones rurales.
En el panel los invitados coinciden en que se está en la línea del colapso.
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