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Saltillo.- A un par de meses de que se cumpla un año desde que la negligencia en la que un menor fue contagiado de hepatitis C tras una transfusión de sangre contaminada en el ISSSTE de Coahuila, la atención y el apoyo han quedado sólo en promesas.

Mientras el delegado Andrés Barba Barba dice que se le da todo lo que requiere, la madre Karla Garza enumera deficiencias, que ponen en riesgo la estabilidad de Fernandito. “Él está atendido en México. Yo lo mandé al 20 de Noviembre, que es el mejor hospital que tiene el ISSSTE en el país. Está bien atendido. Nosotros lo transportamos a México y nos encargamos de su caso. La obligación del ISSSTE es el transporte, pero además estamos proveyéndole de viáticos”, mencionó Barba.

Garza señaló que medianamente cuentan con el apoyo mediante el cual, apenas les entregan 500 a 600 pesos por día para tres personas cuando van a México para los estudios y tratamientos, con lo que esperan se cubra hospedaje, comida, taxis al aeropuerto de ida y regreso.

“No tienen nada que ver con lo que se comprometieron. La atención hacia Fernando sigue siendo muy mala. Cada mes que lo llevo le hace nuevo expediente provisional, dicen que está en jurídico”, recalcó Garza.

De hecho, aunque les entregan las vacunas, debe acudir a las instalaciones del ISSSTE cada viernes, pero incluso para la aplicación del interferon alfa-2a pegilado, hay problemas.