Tags: pobreza, frontera, especial, abandono
Frontera, Coah.- Vivir sumergida en la pobreza no le causa tanto dolor comparado con el abandono de sus cuatro hijos, ya que doña Benita Herrera Pérez sobrevive con la esperanza de reencontrarse con ellos y saber que pudieron mejorar sus condiciones de vida, volver a ser la familia de antes para nunca más permitir
separarse de nuevo.
En la humilde vivienda de la privada Geranios 750 de la colonia 10 de Mayo, sobrevive sola la mayor parte del tiempo, porque aunque vive con su esposo Alejandro Hernández Ramírez, éste debe salir a trabajar como ayudante de albañil y conseguir un poco de dinero para sus necesidades principales.
“Mi esposo le llora mucho a nuestros hijos, quiere volver a verlos, no sabemos nada de “La Borrada”, una de mis hijas, pues hace un año desapareció sin decirnos a dónde se iba y nos dejó a dos nietas que son las que de vez en cuando nos visitan”, dijo doña Benita.
Celso Alberto, Alejandra (“La Borrada”), Celsa y Francisco, son los hijos de doña Benita y don Alejandro, pero el más chico jamás vivió con ellos porque se los quitó una tía de ella a los pocos días de nacido.
“Después que nació Francisco yo quedé mala de la placenta y duré varios días en el hospital, pero como no pude cuidar de mi hijo recién nacido, mi tía Carmen se lo llevó a vivir con ella, y aunque luchamos por rescatarlo no pudimos porque mi tía se fue a vivir lejos, y sin dinero no pudimos seguirla”, recuerda doña Benita.
Ella es originaria de Durango y su esposo de San Pedro de las Colonias, pero se conocieron en Torreón, y aunque no recuerda cuántos años tienen juntos dijo que llevan 20 años de casados, ya que al inicio de su relación sólo vivieron juntos para después formalizar su unión por la vía civil.
Con más de 70 años de edad y con problemas para escuchar, doña Benita no recuerda hace cuánto nació su hijo Francisco, al no tener fotografías ni recuerdos de él, ya que su tía Carmen jamás se lo regresó y no sabe si Francisco sepa que ella es su madre.
Dijo que radica en Frontera porque conoció esta ciudad desde pequeña y gracias a que su madre viajaba mucho en tren llegaron casualmente al municipio para vivir un corto tiempo en casas de renta, ya luego se regresaron a Durango.
Comentó que una vez conformada su familia, decidieron ella y su esposo vivir en Frontera en busca de mejores oportunidades, encontrando un terreno dónde habitar construyendo una humilde casa de lámina, cartón y madera.
Aunque tampoco recuerda desde hace cuántos años llegaron a Frontera, dijo que consiguieron entrar al programa “Oportunidades” con apoyo económico de 800 pesos cada dos meses, mismo que les imposibilita cubrir sus carencias, por eso su esposo debe salir a trabajar como ayudante de albañil.
“Sólo mi hijo Celso Alberto es quien me visita cada año, él vive en un rancho de Torreón y aprovecha cuando su niña sale de vacaciones de la escuela para visitarnos, porque de mi hija Celsa tampoco sé de ella, parece que le avergüenza saber que somos pobres”, comenta doña Benita sin evitar agachar la cabeza.
Platicó que son sus nietas las que de vez en cuando los visitan, especialmente Lupita, quien le está enseñando a identificar y escribir las letras debido a que nunca pudo ir a la escuela, pero siempre mantuvo el interés por saber leer y escribir.
Con un cuaderno especial para ella que la mantiene ocupada para hacer planas del abecedario y especialmente las vocales, doña Benita cuenta con un viejo televisor que le permite distraerse con las novelas en canales libres, pero debe mantenerla a alto volumen por los problemas auditivos que enfrenta por la edad.
Doña Benita reconoció que vive de la caridad de sus vecinos, quienes les han regalado pedazos de madera, lonas y todo tipo de material para extender su casa, ya que es apenas un cuarto con paredes de bloques y techo de lámina donde viven ella y su esposo.
“Mi hijo Celso me ayudó a construir mi casa, con mucho sacrificio pudimos comprar bloques para hacer las paredes pero me falta el techo porque es de lámina, cuando llueve gotea por todos lados y cuando hace frío pues me mantengo debajo de las colchas”, platicó.
El humilde hogar de doña Benita fácilmente se reconoce en la privada Geranios, ya que contrasta con las viviendas de bloques y cemento de las familias, ya que la barda de madera no impide detectar las precarias condiciones en que viven.
Con pocos muebles regalados por sus vecinos y amigos, doña Benita agradeció por la estufa que el año pasado le regaló el Gobierno del Estado, lo malo es que no le alcanza el dinero para el gas.
Pocas cobijas y una cama con patas de bloques, un deteriorado ropero, un viejo televisor que apenas se distinguen las imágenes y una mesa en deplorables condiciones conforman el hogar de doña Benita, donde se percibe la misma temperatura de afuera al no protegerla del frío.
Con el techado de lámina que deja varios agujeros donde se filtra el aire, señaló la abuela que sufren las inclemencias del tiempo haga frío o calor, peor aún cuando llueve al recordar incluso que se le mojan sus muebles.
“Pues yo quisiera que si alguien me pueda ayudar con material para construir mi casa se lo voy a agradecer bastante, porque no tenemos dinero para avanzarle con el techo porque apenas nos alcanza para la comida”, dijo doña Benita con tristeza.
Sentada en su vieja silla, doña Benita platicó que su esposo apoyado con dos cajas de plástico y llantas recicladas pudieron acondicionar un carrito que le ayuda a recoger latas de aluminio y venderlas en negocios de reciclado, buscando así otra forma de sobrevivir para atender sus principales necesidades.
“A mi esposo le gustaría tener una carretilla porque el carrito que tiene se lo hizo un amigo de él, con ese se sale a las calles buscando latas de aluminio para venderlas y sacar un poco de dinero”, dijo doña Benita.
A pesar de las marginadas condiciones de vida que lleva doña Benita y su esposo, no pierden la esperanza de reencontrarse con sus hijos, verlos más seguido y saber que la familia que formaron se mantenga unida, para así ser más llevadera la pobreza en la que se encuentran.
| Comparte ese artículo: |
|



