Tags: desastre ecológico, derrame de combustible, crucero costa concordia, crisis ambiental







Roma, Italia.- La tragedia del crucero que encalló en Italia se convirtió ayer en una crisis ambiental, cuando el mar agitado que golpeaba el megabarco provocó temores de que el combustible pueda derramarse en las cristalinas aguas de la Toscana, que son parte de un santuario protegido para delfines, marsopas y ballenas.

El accidente mató al menos a seis personas y dejó 29 desaparecidos. Previamente, las autoridades habían hablado de 16 desaparecidos. Pero un alto oficial de la Guardia Costera de Italia, Marco Brusco, dijo ayer en la noche que se desconoce el paradero de 25 pasajeros y de cuatro miembros de la tripulación, a tres días de que el navío chocara contra un arrecife en la costa toscana y escorara. Brusco no explicó por qué aumentó la cifra, pero apuntó que entre los desaparecidos hay 10 alemanes.

Al menos tres familias italianas han dicho que aunque sus familiares están en la lista de los evacuados, no han sabido nada de ellos.

Brusco señaló que tiene un “rayo de esperanza” de que algunos de los desaparecidos sigan con vida.

Las aguas que habían permanecido en calma durante los primeros tres días del rescate se agitaron ayer, lo que desplazó los restos del Costa Concordia y provocó que la búsqueda de supervivientes fuera interrumpida temporalmente.

El ministro de medio ambiente de Italia encendió las alarmas acerca de una potencial catástrofe ambiental, si alguna de las 2 mil 300 toneladas de combustible empieza a derramarse en las aguas de Giglio, que son populares entre los buzos aficionados y forman parte del Archipiélago Toscano, una reserva protegida.

“Por el momento no ha habido ninguna fuga de combustible, pero tenemos que intervenir rápidamente para evitar un desastre ambiental”, dijo Corrado Clini.

Incluso, antes del accidente se habían producido crecientes llamados por parte de ambientalistas, para restringir el paso de buques de gran tamaño en la zona.

El operador de la nave, Costa Crociere SpA, contrató a la compañía especializada Smit, de Holanda, para manejar la remoción del crucero de 290 metros. Hoy se podría entregar un estudio acerca de cómo extraer el combustible de manera segura.

SE DESLINDAN DEL CAPITÁN

El capitán de la nave, por su parte, perdió el apoyo del propietario italiano del buque, en momentos en que se enfrenta a las acusaciones de los fiscales de que él causó el accidente. La empresa italiana propietaria del Crucero dijo que el capitán Francesco Schettino intencionalmente se desvió de su trayecto programado hacia aguas demasiado cercanas a un peligroso arrecife, lo que provocó el naufragio del viernes frente a la pequeña isla de Giglio.

PERUANA ENTRE DESAPARECIDOS

Mientras tanto, en Lima, el padre de la peruana Érika Soria, quien trabajaba en el bar del crucero y que continuaba desaparecida ayer, dijo temer que haya fallecido.

Érika, de 26 años, “se ha subido a un bote con un montón de gente y el bote se ha volteado, entonces quiere decir que ya no está con vida mi hija”, agregó.

“No tengo ninguna noticia certera en relación con el día de ayer (domingo). Aún hoy día se ha empeorado, parece, la situación de mi hija (Érika)”, dijo Saturnino Soria.

“Otra de mis hijas que ha ido desde Madrid hasta allá se ha comunicado recién con el cónsul peruano y le han informado que en el momento del accidente (Érika) era la última que ha quedado en el barco”.

En Tegucigalpa, la Cancillería dijo ayer que 17 tripulantes hondureños del Costa Concordia “se encuentran fuera de peligro y pronto se comunicarán con sus familiares”.

El comunicado añadió que la cónsul en Roma, Giselle Canahuati, vela porque los hondureños reciban asistencia financiera y legal mientras la empresa propietaria del navío, Costa Crociere, agiliza su retorno al país.

‘LE DIJE A GUILLERMO QUE SALTARA, PERO NO LO HIZO’

“Estaba detrás de mí, le dije que saltara pero no lo hizo”, cuenta Rubén, un joven mallorquín de 16 años que viajaba a bordo del crucero Costa Concordia. La persona que estaba detrás de él, la que no saltó, es Guillermo Gual, el hombre de 68 años que desafortunadamente perdió la vida en la tragedia.

El joven relató lo que vivió durante esos momentos en los que el barco se hundía. “Allí todo el mundo estaba pendiente de sí mismo, fue un sálvese quien pueda”, contó mientras explicaba que él se lanzó al agua junto al resto de sus familiares.

Rubén y su familia nadaron durante 20 minutos hasta llegar a la isla de Giglio, donde tuvieron que caminar una hora hasta llegar a una residencia particular, donde fueron finalmente atendidos.

Guillermo Gual murió junto con el italiano Giovanni Masia, de 85 años, en la zona sumergida del barco, cerca de un punto de reunión para la evacuación donde quedaron atrapados.

Inicialmente se informó que los dos ancianos estaban atrapados en un camarote y tenían los chalecos salvavidas puestos.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

Un buque insignia, 114 mil toneladas de confort, 300 metros de eslora, mil 500 camarotes, más de 4 mil pasajeros... pero, ¿cómo pudo el crucero de lujo Costa Concordia encallar tan cerca de tierra firme? El naufragio del lujoso barco está repleto de incógnitas:

¿Saludaba’ a la isla?

Una de las posibilidades que investiga la Fiscalía es si el capitán estaba realizando un paseo llamado el “inchino” (la reverencia), con todas las luces encendidas y con gran refuerzo de sirenas, para saludar a los habitantes de Giglio. La Justicia intenta confirmar si Schettino se acercó al islote para hacer un “inchino”.

¿La roca no estaba en la carta de navegación?

El capitán Francesco Schettino declaró que el barco se topó con “una punta de una roca que no estaba señalizada en el mapa. Sin embargo, esta posibilidad fue descartada por los guardacostas italianos.

¿Se trató de una avería?

El Costa Concordia, como el resto de barcos de la compañía Costa Cruceros, cuenta con la más avanzada tecnología. El barco tiene sondas de radar y un sistema de generadores eléctricos, como garantía adicional, en el caso de un apagón. ¿Cómo es posible que no detectaran la roca contra la que chocó el navío?

¿Fue oportuna la alarma?

No. El crucero encalló entre las 21:30 y las 22:00 horas. A las 22:10, la tripulación comunicó al capitán del puerto que tenía un problema con el generador, pero al parecer no habló nada del choque con las rocas.

“La alerta fue lanzó por el navío alrededor de las 22:42, mientras que el impacto tuvo lugar una hora antes”, dijo el fiscal.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios