Tags: lluvias, huracanes del atlántico, golfo de méxico, coahuila, clima, caribe


México, D.F.- La temporada de huracanes del Atlántico, Caribe y Golfo de México llegará a su mitad el próximo miércoles, y si antes no se forma uno, representará un récord desde que se lleva control de estos fenómenos a través de satélites desde los años 70.

Meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, con sede en Miami, catalogan como “algo muy inusual” que hasta el momento no se haya presentado ningún huracán en la cuenca atlántica, en lo que va de la temporada que inició el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre.

Cuando la tormenta tropical Gabrielle no alcanzó la categoría de huracán la semana pasada eso marcó un récord para el mayor número de tormentas antes del primer huracán en una temporada.

Gabrielle fue la séptima tormenta tropical con nombre y el récord previo era del 2002, cuando se registraron seis tormentas antes de que apareciera el primer huracán.

Este 10 de septiembre, la temporada alcanzará su cresta de auge y al parecer no habrá un huracán, señalaron los expertos.

En promedio el primer huracán aparece el 10 de agosto, el segundo el 28 de ese mes y el tercero el 9 de septiembre, poniendo la actual temporada casi con un mes de retraso.

Los meteorólogos creen que no se han formado todavía huracanes debido a grandes áreas de aire descendente seco a través del Atlántico tropical que han privado a los sistemas de la atmósfera húmeda que necesitan para desarrollarse.

Además, “bolsas de cizalladura del viento” han evitado que los sistemas crezcan, manifestó Dennis Feltgen, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes.

Los meteorólogos estimaron que la temperatura del agua del Atlántico se encuentra lo suficientemente cálida como para impulsar el desarrollo de sistemas.

También la cantidad de lluvias en el oeste de África, que nutre las ondas tropicales y les permite intensificarse ha estado por encima del promedio.

Sin embargo, las olas no han sido tan fuertes como para desarrollar un huracán, debido a que una fuerza desconocida atmosférica a gran escala está actuando para suprimir las tormentas, ya que la actividad tropical y tornados a nivel mundial ha sido menos de lo normal este año, dijo Brian Norcross del Centro Nacional de Huracanes.