El panorama es agreste, tímidos rayos de sol se funden en estéril batalla contra el viento, que a pesar de menguar su fuerza, no deja de enrojecer las mejillas, ajar el cuerpo, poner al desnudo la carencia de muchos, sobre todo, de aquellos que arrebatan terreno a los cerros y construyen sus sueños sobre empedrado suelo invadido por huizaches, rebosante de basura.
Dos figuritas se mueven entre aquel desolador paraje, a simple vista su vestimenta se confunden entre puñados de desperdicios, pero al subir la inclinada pendiente que lleva a los límites de la colonia Burócratas, sus cuerpecitos se distinguen con mayor certeza en el terreno que es utilizado como basurero clandestino.
Su mirar es de extrañeza en un principio, mezcla de incertidumbre, miedo, curiosidad; pero al final la inocencia gana la batalla de emociones y despliegan la bandera universal de la sonrisa en señal de bienvenida.
Dos bolsas de plástico se encuentran a los pies de Gerardo y Enrique, unos pequeñitos de apenas 8 y 10 años de edad respectivamente, en ellas llevan el tesoro recién recabado: Libros y cuadernos rescatados de entre la basura, mismos que les servirán para solventar las tareas que les piden en la escuela.
“Estos están medio mojados, igual y los dejamos”, comentó con expresión seria el mayor de los hermanos, Enrique, al revisar el contenido de las bolsas, pero el pequeño es precavido y muestra la agudeza que otorga el vivir en desventaja económica, “pero si lo dejo secar tantito nos sirve pa’ recortar, mejor me lo llevo”, sentenció con una sonrisa al saber que toma una decisión atinada.
Para los hermanitos Gerardo y Enrique, quienes cursan tercero y quinto grado de primaria, respectivamente, en la escuela Santiago de la colonia Asturias, no es novedad revisar los desperdicios que según comentaron, los vecinos y personal de limpieza del Jardín de Niños Alegría en la colonia Burócratas, tiran en el terreno que su ubica justo frente a este plantel educativo, pues de ellos rescatan lo que el dinero no les alcanza para comprar y seguir estudiando: Cuadernos y libros.
“Aquí te encuentras muchos libros, muchas cosas, pero a mí lo que más me gusta son los (libros) de matemáticas y los cuadernos, y los lápices y los colores, mira todos los llevo”, afirmó Gerardo al abrir la bolsa de su tesoro.
Sus manitas, cara y ropa se encuentran cubiertas de polvo y eso no les importa, sin embargo, intempestivamente se agazapan un poco al buscar asiento en el frío suelo, la pena por buscar en un basurero lo que otros niños obtienen en las tiendas empezó a invadir a Enrique; y aunque a Gerardo eso ‘no le quita el sueño’ se solidariza con su hermano y se sienta a su lado.
“A mi no me da pena, los cuadernos están buenos, en la escuela nos dan libros, pero cuando te piden tareas sacamos los recortes de aquí, pa’ no comprar láminas; y hay cuadernos que tienen hojas limpias”, recalcó Gerardo con verdadero orgullo por sacar provecho de lo que otros creen desechos.
La vista de estos infantes en constante batalla por resolver sus carencias económicas es impresionante, pero su motivación por salir adelante en el plano intelectual es avasalladora.
Entre los montones de basura sólo los cuadernos y libros son apreciados por los hermanitos, dejando a un lado las latas de lámina o cajas de cartón que algunas personas recolectan para después vender y obtener ingresos para sus familias, sin embargo para Gerardo y Enrique su preocupación se centra no hacer gastar a su mamá en la compra de material didáctico para cumplir con la tarea de la escuela.
“Están buenos, algunos tienen historias y dibujos bonitos”, afirmó Enrique alentado por el ánimo de su hermano menor, “sí tenemos libros, pero estos son para recortar, para las tareas”, agregó el pequeño todavía con vergüenza, sin querer aceptar que su iniciativa es digna de admiración y de orgullo.
Con la vista puesta en el horizonte, sentados junto a sus bolsas repletas de cuadernos y libros viejos, estos pequeños sueñan con salir adelante, con hacer uso de los recursos que están a su alcance para enfrentar la vida, sin importar que estos provengan de lo que para muchos es simple basura.
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