Monclova, Coah.- El terror se respira a cada centímetro de la vivienda de la familia Salomón, seres de ultratumba se encuentran dispersos en acecho de aquel que se atreva a transgredir su espacio en busca de dulces, aventura y espanto; el llamado “Castillo del Terror”, renace con más fuerza que nunca para celebrar Halloween.

Pero el espeluznante panorama no es ‘obra del diablo’, sino de la amabilidad y entusiasmo de doña Evangelina Salomón Moncada y sus vástagos, quienes lejos de querer imponer una tradición extranjera, tienen por objetivo brindar alegría y convivencia familiar a sus vecinos y comunidad en general mediante el festejo del Día de Brujas.

“No estamos haciendo a un lado el festejo del Día de Muertos, para nosotros es muy importante y también ponemos nuestro altar; pero el adornar la casa para Halloween es una manera de convivir en familia, de divertirnos, de darle a la gente un poquito de alegría”, señaló doña Evangelina Como cada 31 de octubre desde hace 10 años, el domicilio marcado con el número 952 de la calle Ecuador, en la colonia Emiliano Zapata Sur, se cubre de tinieblas y seres terroríficos, en pos de ofrecer un gran espectáculo de miedo.

“Mis hijos estaban chiquitos y se me ocurrió que podía adornar la casa para que ellos se divirtieran, en aquel entonces me acuerdo que agarraba piedras y las pintaba para simular monstruos y que el ambiente fuera mejor, para que ellos lo disfrutaran”, relató doña Evangelina al rememorar con orgullo el nacimiento del “Castillo del Terror”.

Pero lo que comenzó como el amor de una madre por consentir a sus vástagos, se transformó en un icono de la calle Ecuador, pues ni el inevitable paso del tiempo y el crecimiento de sus hijos evaporó la tradición, al contrario, cobró mayor fuerza.

“Yo digo que como de chiquitos me veían hacer todo ésto, cuando crecieron quisieron continuar la tradición, se fueron sumando al esfuerzo, y año con año ellos me dicen qué poner, compramos más cosas, todos cooperan, es una gran fiesta”, sostuvo la mujer.

Festejó que traspasó los límites de su hogar, al grado de que cada Día de Brujas, decenas de familiares, amigos y desconocidos, llegan a ‘pedir Halloween’ luciendo sus espeluznantes disfraces, se toman fotografías con los demoniacos entes que adornan su casa, y departen con la familia Salomón.

“Es una gran alegría que vengan a visitarnos, se siente muy bonito poder darle a la gente un rato agradable, yo siento muy bonito al ver que nos acompañan de colonias lejanas, a veces ni los conocemos, pero a todos los recibimos gustosos”, mencionó doña Evangelina.

Y para reafirmar la generosidad de esta familia, los visitantes no sólo se llevan un rato agradable o terrorífico, según se quiera apreciar, sino que además le es ofrecido un ‘bolo’ o bolsita de dulces, pero sólo a aquellos valientes que se adentren al hogar de los Salomón en el cobijo de las penumbras.

“Todos los años decoramos con cosas nuevas, en esta ocasión hay como 25 monstruos que la gente puede ver durante todo el día; pero ya en la noche es diferente, la bolsita es sólo para los valientes que lleguen hasta el final de la casa donde grandes y terroríficas sorpresas los esperan”, agregó Juan Salomón, uno de los hijos de la entrevistada.
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