Saltillo, Coah.- El movimiento scout nacional, que nació como una práctica para varones, hoy tiene por primera vez una jefa scout asignada por el presidente. Es Lorena Gudiño, una joven que piensa que durante años el cargo que ahora ocupa ha estado en las manos adecuadas, sin importar género.

“Ser la jefa de scouts es toda una responsabilidad de muchísima alegría. Convivir con jóvenes y niños en México es un reto muy grande, pues es la organización civil más grande con 38 mil miembros. Es poder atender a cada provincia y cada una tiene sus proyectos para expandir el movimiento y generar hermandad a través de los valores”, dice Ana Lorena Gudiño.

Cuando los jóvenes le preguntan qué se siente, dice que es como estar en un trampolín muy alto y al caer es una emoción muy grande, pues conforme se acerca al precipicio sabe que tiene que actuar rápido porque si no, se ahoga.

Tras 22 años de pertenecer al movimiento que inició por varones, al que luego se integran las mujeres con tareas más conservadoras y donde hoy ambos sexos tienen las mismas responsabilidades, apunta que el hecho de tener a una mujer al frente no hace la diferencia, porque en México ya se puede hablar de equidad de género y ella tiene claros sus objetivos.

Ana Lorena Gudiño tiene 31 años, es bióloga y posee una maestría en desarrollo sustentable, ha trabajado en el área de gestión ambiental y cambio climático para el Gobierno de Chiapas, pero es originaria del Distrito Federal.

Menciona que los jóvenes se sienten muy identificados con la jefatura nacional, porque es un equipo joven: “El escultismo se aprende de los adultos a guardar la memoria para que los jóvenes logren desarrollar su carácter, y eso es lo más importante porque vamos reduciendo la brecha generacional para permear en los jóvenes de edades promedio de 15 a 20 años, donde surgió el escultismo”, dice.
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