Otra de sus coincidencias es que en algún momento de su existencia sus instalaciones fueron incendiadas y, la más reciente, es que el Gobierno federal las reconoce dentro de las empresa centenarias o bicentenarias que existen en el país.
Cuatro fueron las empresas de Coahuila a las que el Gobierno federal otorgó tal distinción, una de ellas ubicada en Torreón y las restantes tres instaladas en la capital del estado.
El delegado de la Secretaría de Economía, Héctor Horacio Dávila Rodríguez, fue el encargado de entregar dicho reconocimiento en cada una de esas empresas, que resalta los más de 100 años exitosos en la trayectoria empresarial por parte de cada una de ellas, lo que les ha permitido ser testigos de grandes acontecimientos históricos, pero también han formado parte por más de un siglo del desarrollo económico de la ciudad.
MOLINOS DEL FÉNIX
Molinos del Fénix estuvo de manteles largos el año pasado, pues celebró su 125 aniversario. Fue constituida en 1885 y uno de sus fundadores fue don Evaristo Madero, entonces uno de los principales empresarios del noreste del país.
Posteriormente, en la época de la Revolución, el administrador fue uno de sus hijos; su parentesco con Francisco I. Madero (nieto del primero y sobrino del segundo) les costó caro y el molino vivió una de sus tiempos más difíciles: les quitaron créditos o se vencían de manera anticipada y el negocio se enfrentó a problemas financieros serios.
A raíz de ello y posterior a la Revolución, el molino pasó a ser parte de los señores Garza, que eran dueños del Banco Mercantil de Monterrey.
En los años 20 sufrió un incendio y se tuvo que pedir un crédito por 200 mil pesos en la época en que era gobernador de Coahuila el general Manuel Pérez Treviño, mientras que en los años 40 fue adquirido por Isidro López Zertuche.
Siempre fue un negocio familiar, que luego fue manejado por la familia López del Bosque, hasta 1999, cuando fue adquirido por lo que hoy se conoce como Grupo La Moderna.
Para el director general de Molinos del Fénix, Rodolfo Espinosa Barrientos, esta empresa, aun cuando tiene muchos años, ha resurgido y periódicamente se está renovando y hace cosas nuevas, lo que ha permitido que sea una empresa rentable para los accionistas, que sea una empresa dinámica que ofrece a clientes y consumidores productos de más alta calidad y que sea un centro de trabajo donde sus empleados puedan realizarse, pero también es una empresa con responsabilidad social hacía la comunidad.
FERRETERÍA SIEBER
Otra de las empresas centenarias de Saltillo es Ferretería Sieber, con 126 años operando como tal en la ciudad tampoco ha estado exenta de una serie de percances.
Ha pasado por dos siniestros fuertes, uno en 1914 y otro más en 1935, adicionalmente con el primero se enfrentó a que a pesar de estar asegurado por una cantidad muy fuerte en oro nacional, al final la aseguradora los pagos los hizo en “bilimbiques”, que era el dinero que en ese momento circulaba en el país.
El reconocimiento fue entregado a don Gustavo Villarreal Carrillo, quien por 63 años fue empleado de la ferretería, pero hubo un tiempo en que se vendieron acciones al personal y durante años las fue recopilando hasta ser el único en poseerlas.
Hoy recuerda: “Hemos hecho esfuerzos tanto generaciones anteriores como las que están siguiendo el ejemplo, gracias a ello hemos estado creciendo de tal forma todo con base en insistencia y perseverancia, la insistencia de seguir trabajando, de dar un buen servicio y seguir atendiendo al público en general”.
EL CASINO DE SALTILLO
El Casino de Saltillo fue fundado en 1874, pero la edificación de su recinto data de cerca de 1898 y su inauguración fue en 1900. Este recinto sufrió el embate de las llamas, alentadas por las fuerzas huertistas al mando del general Joaquín Mass y fue reconstruido en 1928.
Entre sus socios se encontraron Venustiano Carranza, Guillermo Purcell y se cuenta con fotos de Francisco I. Madero y Sarita Pérez bailando.
En la entrega del reconocimiento estuvieron el secretario de la Junta Directiva, Fernando Morales Ayala, y Enrique Martínez y Morales, quienes señalaron que mantener una institución a través de tanto tiempo ha sido un esfuerzo constante, laborioso y de mucha dedicación.
A la fecha continúa activo con la realización de reuniones, bodas, XV años y, sobre todo, albergando a una sociedad de amigos que todavía conviven, asisten y disfrutan de las instalaciones ahora reconocidas como centenarias.
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