Saltillo, Coah.- Debajo de la ciudad más antigua del noreste de México hay una red de túneles que hasta el día de hoy son desconocidos, decenas de accesos que se ubican en diversos puntos y recorren kilómetros de distancia.

Aunque no existen estudios previos o investigaciones sobre las entrañas de Saltillo, lo que para muchos es producto del imaginario colectivo, para otros son simplemente construcciones de paso de agua sin sentido, comunes en los siglos pasados no sólo en México sino en Europa.

Sin embargo, la duda queda entre los historiadores, arquitectos, los saltillenses y quienes han tenido acceso a estas extraordinarias vías que atraviesan largas distancias que con el paso del tiempo poco a poco se han ido cerrando, sepultando un eslabón de la historia de la ciudad.

“Yo he tapado unos que he encontrado por seguridad, porque la gente se metía y puede haber accidentes pero he recorrido mucho los túneles que tienen varias salidas, pero nunca he llegado hasta donde topan”, comentó don Armando Zambrano, trabajador del parque Venustiano Carranza, quien con pala en mano, escalera y una lámpara, llevó a Zócalo Saltillo a un recorrido tres metros bajo tierra.

Explicó que antes, sin conocer fecha exacta, el parque era una fundidora de metales preciosos traídos de Zacatecas y que aún se pueden observar los restos del horno que utilizaban, por lo que los caminos bajo tierra pudieron ser una opción para trasladar lo que fundían.

Para poder acceder al túnel primero se tuvo que excavar, ya que desde hace más de dos años fue cerrado y nadie había tenido acceso a estas vías subterráneas que en el pequeño recorrido se llegó a alrededor de un kilómetro de distancia.

Entrar fue fácil, ya estando dentro la intriga comenzó por enfrentar lo que sólo creamos en nuestra imaginación y platicamos con la gente; en total oscuridad y cruzando el agua cristalina que pasaba entre piedras llenas de sarro, nadie se salvó de demostrar su miedo.

“Yo he recorrido mucho aquí, pero ya más lejos no he llegado, por miedo”, comentó don Armando, quien desde la década de 1980 conoce el pasadizo. Durante el camino las historias sobre los túneles comenzaron a surgir, todas aquellas historias que han sobrevivido a la prueba del tiempo formando parte de Saltillo.

“Dicen que ésta llega a unas iglesias, de hecho pasa desde la parte de atrás del parque hasta más allá de la calzada Narro (…) Nunca he encontrado objetos así como que antiguos o algo por el estilo”, mencionó el guía, que para su sorpresa en el camino encontramos un casco viejo.

Son claras las evidencias de que existen túneles en toda la ciudad, pero así como para don Armando, tapar los “agujeros” es la mejor opción por seguridad, temor por desconocer el porqué de ese camino bajo la tierra y dónde desemboca.

Incluso dentro del lugar tienes que caminar en posición de 90 grados, ya que aunque el ancho del túnel es de más de un metro, la altura está reducida, por lo que transitar podría ocasionar que tu cabeza chocara con el techo lleno de piedras tapizadas de sarro por el escurrimiento del agua constante hasta en las paredes.

“Yo creo que hasta aquí llegamos, más para allá hay más agua y no venimos preparados”, mencionó don Armando señalando lo interminable del camino con la lámpara que amenazaba con apagarse. “Ay güey”, así fueron varios los sustos que el guía a pesar de hacerse el valiente doblegó.

El túnel no ha sido explorado por investigadores ni otro tipo de personas que no sean personal de mantenimiento del parque Venustiano Carranza; volvió a ser cerrado, tapizándolo de tierra para que nadie sepa dónde está, así como las demás entradas, que por lo menos en dicho lugar hay más de tres.

TÚNELES EN EL OLVIDO

Por lo menos existen edificios públicos que han sacado a la luz pública un poco de lo que guarda el misticismo de los túneles, qué son y qué ha sido hallado en esos lugares, apenas descubriéndolos en el siglo 21.

Tal es el caso del Centro Cultural Universitario Banco Purcell, que desde su inauguración en 2007 se dejó a la vista una noria encontrada en lo que fue un patio que con los años fue tapado, pero al ser descubierto se encontraron utensilios datados del finales del siglo 19 y principios del 20.

En la noria, con una profundidad de 14 metros, se hallaron copas, medicamentos contra la sífilis, botellas de vino, agua y cerveza, entre otras cosas, que detallan y confirman parte de las historias de la comunidad que en sus casas han encontrado objetos similares.

Además, a un costado del prestigioso banco, fundado por el comerciante irlandés Guillermo Purcell a finales del siglo 19, se encuentra lo que fue su casa, en la que al realizar estudios de vibración hubo un colapso que dejó al descubierto lo que puede ser un túnel.

Así también, se dice que templos católicos cuentan con túneles que hasta el momento no se han visto, sin embargo es aceptado que en la Catedral además de tener un “sótano”, donde se encuentran los restos de ex obispos, hay en el altar la entrada a una de estas vías de comunicación.

Las casas del centro guardan no sólo en sus paredes de adobe la historia e identidad de la ciudad, sino en el subsuelo también aquellos pasadizos que a pocos les gusta mostrar y que muchos por temor mejor mandan tapar.

Sólo algunos particulares han permitido y conservado lo que para muchos son sótanos, para otros, bodegas, refrigeradores de antaño o simplemente un sistema hidráulico que radica desde los años de la Colonia.

Son más aquellos que prefieren no dar a conocer que encuentran en sus hogares qué causa tanta controversia, incluso la curiosidad los lleva a excavar y tratar de encontrar tesoros perdidos, que algún rico o ladrón allá olvidado por ahí.

DETALLES

» Desde tiempos remotos se ha dicho que hay una red de túneles subterráneos en la ciudad.
» Éstos van comunicados a diversas partes, con salidas y más de dos vías por camino que se emprende.
» No existe un estudio sobre esta posibilidad que puedan dar detalles de estas vías subterráneas.
» La Iglesia señaló que estos túneles han sido tapados en recintos religiosos; sin embargo, se afirmó que pudieron ser utilizados en la Guerra Cristera.
» Dentro de sus utilidades, la historia señala que por costumbre europea pudo ser también como “sótanos” para guardar pertenencias valiosas.

Refugio de sacerdotes

Son tantas las versiones sobre estas vías que dentro de la misma Iglesia católica se han hecho comentarios en diversas ciudades del país. Lo más aceptable para los religiosos es que fueron refugios en épocas de inseguridad cuando la persecución cristera.

“Las situaciones de inseguridad que se crearon en la guerra de Independencia, también con motivo de la Revolución y después la persecución religiosa. En ese tiempo hubo vías de comunicación seguras y que eran a través de estos túneles, en unos casos como los que salen de las iglesias, pues sí eran por seguridad”, comentó el obispo Raúl Vera López.

Sin negar la existencia de estos pasadizos, dijo que nunca ha visto uno de aquellos que tanto se ha especulado e incluso hecho tema de polémica en la Iglesia. Sin embargo, señaló que también para evadir a los ladrones pudieron ser utilizados los túneles para transportar las riquezas o simplemente guardarlas.

“Ya cambió la geografía. Algunos dicen que en Saltillo salen a fincas de los españoles y de los tlaxcaltecas, eran salidas de seguridad, es la explicación más lógica que he escuchado, ya que otras cosas son leyendas”.

El líder religioso finalizó al señalar que por seguridad en la Catedral de Santiago se encuentra bloqueada dicha entrada subyacente, para evitar robos u otro tipo de utilizaciones indebidas.

SIN PUNTO DE PARTIDA

Pese a que son diversas las entradas a estas vías de comunicación bajo tierra, no existe ninguna investigación o análisis que sirva como antecedente para poder explicar a ciencia cierta la razón del origen de los túneles.

Por lo que partiendo de una evidencia se han ido creando leyendas que generación con generación la imaginación colectiva va sumando detalles que para algunos historiadores resulta fantasioso.

Gabriela Román Jáquez, historiadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia, comentó acerca del tema sin tener antecedentes escritos, pero dio un panorama de lo que pudieron ser los túneles en Saltillo.

“Es difícil hablar de esto porque se requiere un trabajo multidisciplinar para dar un panorama amplio (…) El origen de las leyendas de que todo está comunicado, no lo creo, quizá esta parte sí, pero lo largo, grandes distancias, no; es otra de las fantasías”, señaló la historiadora.

Buscando un poco la explicación que mismos compañeros suyos, arquitectos del INAH, han encontrado en las restauraciones que han realizado de estructuras antiguas, estos túneles pueden ser lugares que sirvieron para diferentes cosas a los pobladores que pudieron ser de la misma época de la colonización.

La primera explicación es que fueron un sistema hidráulico por donde circulaba el agua que ocupaban las familias, realizando norias en las casas como se han encontrado en Saltillo, para de ahí abastecerse y no tener que acudir a la fuente de la plaza donde todos tomaban.

También tomando en cuenta las características de la región, las costumbres de los españoles que colonizaron y los momentos de inseguridad que se presentaron en otra época cuando fue la Revolución y la Guerra Cristera, pudieron ser los túneles un lugar de refugio que quizá comunicaba a lugares cercanos.

Por lo fresco del lugar por el paso de agua, pudieron ser utilizados como tipo refrigeradores, donde mantenían la comida fresca.

“Son mucho más bonitas sus historias que los documentos que son más fríos”, añadió Román Jáquez. Llevar a cabo un estudio de investigación resulta, además de muy costoso, una cuestión difícil, ya que se entraría a territorios privados como casas, que por ley no está permitido.

En algunos lugares se han realizado estudios profundos, en los que no sólo arquitectos sino historiadores y antropólogos participan, se ha creado un atractivo turístico como “ciudades subterráneas”, como el caso de Roma.

“Encontrar los túneles significaría un impulso turístico, un atractivo que podría tener Saltillo, ahora que el Gobernador le está poniendo tanto empeño en impulsar la cultura con la creación de museos”, puntualizó la historiadora.

DETALLES

» Se han encontrado en decenas de casas y edificios públicos accesos a conexiones bajo tierra, pero la mayoría han sido tapados.
» Historiadores señalan que la gente al encontrar “cuevas” en sus hogares llegan a excavar más, con la intención de encontrar algún tesoro.
» Zócalo Saltillo es testigo de que existen estas vías. Reporteros caminaron casi un kilómetro llegando a encontrar salidas a la superficie.