Saltillo.- El desierto saltillense no dejó vacíos los escenarios durante el año 2008, pues el teatro trajo varias adaptaciones de libros y cuentos; las agrupaciones de teatro local buscaron espectadores en festivales como el Viva Saltillo; y también invitados foráneos participaron en la función.

A continuación una semblanza de lo producido en artes escénicas durante este año: para averiguar qué sabor dejó la butaca y el telón en los ojos
saltillenses.

Del libro al escenario

La literatura fue una de las actrices principales durante el año: “Noticias del Imperio” fue la adaptación en el teatro del IMSS de la novela de Fernando del Paso, presentada por el grupo Atabal de Querétaro.

Los niños también disfrutaron “El Oso que no lo Era”, una puesta en escena de marionetas que revivió el cuento de Franklin Tashlin, con el argentino Carlos Converso. Y “Carreta de Sueños” rescató, también con títeres, un cuento del escritor Michael Ende, con Sergio García.

Espolvorearon escarcha navideña “Un Cuento de Navidad”, amoldando la novela de Charles Dickens; y el ballet “El Cascanueces”, cuento de Hoffman, tuvo a sus pies a la Camerata de Coahuila y a la Escuela de Danza del Icocult. Ambas en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler.

Lo local: la loca de la casa

“Las Muertas de Suárez” y la “Pastorela Mexicana de Sor Juanita Virreinal” (ésta última invadió la calle) fueron presentadas por un grupo que no descansó: La Compañía de Jesús Valdés.

El grupo Delfos presentó cinco leyendas de Saltillo que se resisten a morir. “A Punto de Turrón” fue una obra dirigida por Marissa Vallejo, producida por la compañía Arlequín.

“Los Cacos” es otra obra local presentada en el Teatro de la Ciudad.

Foráneos en escena

“True West” (El Verdadero Oeste) fue actuada por Plutarco Haza y Angélica Aragón. Es una obra que escribió el premio Pulitzer Sam Shepard, pero en la versión de José Caballero.

“El Rey que no Oía, pero Escuchaba” fue presentada por el grupo teatral “Seña y Verbo”: un teatro de sordos.

El horror de Ciudad Juárez llegó en forma estética con “Juárez: una Fragilidad Inocente” de la compañía Fascia de Danza Contemporánea, originaria de Jalisco. Y “Circo de Mente” (danza aérea) fue traído por la Compañía Nacional de Danza
Contemporánea.

El “Circo Ruso de Moscú” y “Los Niños Virtuosos del Cáucaso” instalaron por varias horas el folclor de sus países en la tierra saltillense.

Desde la butaca: La sentencia

Una petición del público de Saltillo sería quizás una mayor producción escénica regional –enraizada en nuestro estado– para el siguiente año. El 2008 tuvo mayormente manufactura del centro, pero poca de la periferia: “Monólogos de la Vagina”, “El Tenorio Cómico” y el espectáculo de Luis Pescetti se unen a la lista de foráneos.

Sin embargo, los grupos saltillenses siguen al pie del cañón y buscan los ojos que los vean abrir el escenario con algunas de las obras citadas. El telón de este año se ha cerrado y la función debe continuar: ¿primera llamada?