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Morelos, Coah.- A sus 69 años de edad -cumplirá los 70 el 22 de diciembre-, todos los días, a las cinco de la mañana, se despierta, se levanta y se dirige a su parcela en el ejido Morelos para ordeñar las vacas, pastorear las cabras, alimentar a sus caballos y asegurar las horas-agua a los cultivos de temporada para retornar a su morada al caer la noche.

Él es don Tomás Mares Rodríguez, en cuyo honor se le rindió un merecido y justo homenaje en ocasión de celebrar el 82 aniversario en la tierra que lo vio nacer, el ejido Morelos, durante una cabalgata celebrada por la mañana y por la noche una fiesta con baile, coronación y convivencia entre todos los lugareños.

Para el comisariado ejidal de Morelos es la primera vez que en vida se le dedica una cabalgata a uno de los ejidatarios de mayor edad y ex presidente de dicha comunidad.

Toda su vida de ejidatario, desde niño acompañaba a su padre Santos Mares con el arado de mulas para romper y sembrar en las tierras de su parcela.

“Antes se sembraba mucha avena, trigo, sorgo grano y maíz; en la actualidad nada más se siembra sorgo para forraje y maíz para alimentar a nuestros animales”, comentó.

Recordó que el ejido Morelos se caracterizó en esta Región Norte por ser uno de los más productivos en granos en la década de los 70.

Sin embargo, conforme pasaron los años, el precio por tonelada de grano fue disminuyendo hasta el punto de no resultar costeable, por lo que muchos dejaron de trabajar sus tierras.

Aunado a ello las prolongadas sequías y la ausencia de lluvias.

“El agua bombeada resulta muy cara y el bajo precio de la cosecha no lo compensaba”, hizo notar.

Otra de las situaciones es de que muchos de los descendientes que formaron parte de la fundación del ejido Morelos ya no trabajan las tierras, como lo hicieron sus padres fundadores.

“Los herederos y los sucesores de éstos son pocos los que trabajan en el campo”, dijo.

Con el tiempo se vino la repartición a sus descendientes, creció la población y actualmente el ejido está asentado en lo que ya es una colonia anexada al área urbana del municipio de Morelos.

En esa época se tuvo a bien hacer las donaciones de terrenos para la construcción donde está fincado el edificio del Seguro Social, el Centro de Salud, el DIF, la unidad deportiva, escuelas preescolar y primaria, incluso se cuenta con una capilla de velación.

Don Tomás Mares ha observado el paso del progreso, destacando que estos logros son resultado de la unidad entre todos los ejidatarios y sus sucesores.

“Aquí estamos trabajando en el campo, nos levantamos a las cinco de la mañana y ya regresamos a las ocho de la noche”, comentó.

Con algunos cambios porque ya no utiliza el arado de mulas, sino el tractor para sembrar, aclaró.

“Tenemos algunas cabras y vacas para la producción de leche; sembramos forraje y maíz, y vamos a seguirle mientras se pueda”, expresó.

Al término de la entrevista dijo que aunque sus estudios fueron hasta sexto grado de primaria “me siento todavía capaz de ayudar y seguir participando en el desarrollo y bienestar, crecimiento de nuestra comunidad y municipio”.

Asimismo dijo sentirse contento por haber sido elegido y tomado en cuenta en los festejos de aniversario, puesto que siempre se les rendía homenaje a las personas fallecidas, pero el comisariado ejidal tomó la determinación que se hiciera en vida a los de mayor edad, consensando que en este aniversario llevara su nombre la cabalgata.