En compañía de la mayoría de los sacerdotes de la sede religiosa, el Obispo, en compañía del emérito Francisco Villalobos, realizó la ceremonia de imposición de manos, donde se le pidió al nuevo elemento ser fiel a los principios de la grey católica.
“La Iglesia es abogada de la justicia y tú necesitas ser un gran sacerdote y tienes una gran obligación, no sólo venir y ocuparte de la eucaristía, hay muchos deberes para construir un mundo nuevo”, mencionó Vera López durante su homilía.
Al término del año paulino el pasado 19 de junio, el Obispo recordó que el santo padre Benedicto XVI declaró este año para la preparación sacerdotal, para ser mejores siervos de Dios.
La alegría se respiró en el recinto religioso y más se sintió cuando al término de la celebración todos los presentes se levantaron de sus lugares para recibir al nuevo sacerdote con un gran aplauso que se prolongó por minutos.
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