“Creo que me dejó una madurez, porque he aprendido de las otras culturas, el valor del respeto a las demás personas, además de la disciplina”, expresó Gerardo Solís.
Por su parte, Andrés Mendoza comentó que son pocas las oportunidades como ésta en la vida, a la cual dedicó mucha fuerza. “Es una experiencia muy grande, sólo una vez en la vida ocurre; portar esta playera no fue fácil, entrenábamos en la mañana y la tarde, además de (jugar) tres partidos seguidos”, dijo el contento jugador.
Con orgullo, Jorge Posada expresó lo importante que fue para él jugar por México, “representamos a un país con dignidad, alegría y emoción. Estamos muy felices, no esperábamos el triunfo por la dificultad de los equipos, pero conforme fuimos avanzando nos dimos cuenta que sí”.
Ha sido época de festejar y reconocer el trabajo de los Guerreros, sin embargo, los jugadores están conscientes y listos para superar más retos. Ahora se enfrentarán este domingo a los Tiburones Rojos de Monterrey.
“ESTOY VIVIENDO UN SUEÑO MAMÁ”
Verónica Martínez, madre de familia de uno de los jugadores y que dio seguimiento a los ahora campeones, a través de los medios de comunicación expresó que la angustia de estar lejos de su hijo y del gran trabajo que realizaron por meses tuvo su recompensa.
Uno de los momentos que más le provocaron alegría y sentimiento fue al hablar con su vástago por teléfono: “me dijo: ‘estoy viviendo un sueño mamá’, eso fue motivante”, concluyó.
| Comparte ese artículo: |
|



