Saltillo, Coah.- Si bien Coahuila cuenta con infraestructura médica del más alto nivel en el país, también es el único estado del norte de México en tener una Unidad Especializada para la Atención a Personas con Quemaduras, que no existe ni en la medicina privada.

Equipada con tecnología de punta, de primer mundo, se localiza en las instalaciones del nuevo Hospital General de Saltillo, y en ella se atiende a quien lo requiera sin importar condición económica o social.

El cirujano plástico Marcelo Ruiz explicó que en una sala de este tipo, que se maneja con el mismo protocolo como si fuera un quirófano junto con una unidad de terapia intensiva, el costo por día en un hospital privado es muy alto y oscila en promedio en los 100 mil pesos.

“Es una suma muy elevada para cualquier persona, pero tenemos la fortuna de contar en el Hospital General de Saltillo con esa infraestructura y darle a la gente más necesitada esta oportunidad médica”, agregó.

Destacó que en muchos lugares de México no se cuenta con estas zonas especializadas por el costo del equipamiento, donde se cuenta con camas que tienen un precio de un millón de pesos cada una, y que son únicamente para víctimas de quemaduras.

Sus colchones están rellenos de un polvo muy fino de cerámica que gira a gran velocidad; se mueve por medio de turbinas que generan nubes de partículas, que permiten que el paciente nunca esté en el mismo punto de apoyo.

“El polvo se mueve de manera continua sin permitir la misma posición, lo que ayuda a manejar quemaduras graves en espalda y piernas, en partes que dificultarían el apoyo en otro tipo de camas”, agregó.

La Unidad Especial para la Atención a Personas con Quemaduras es una zona completamente aislada, con equipamiento similar al de las áreas de terapia intensiva, pero con quirófano propio, integrado, para realizar procedimientos de lavados quirúrgicos o injertos sin sacar al paciente de la misma, además de las camas especiales.

Dentro de ella, se tiene otra zona más aislada, más sellada, para personas con mayores posibilidades de recibir una infección que pondría más en riesgo su vida, aparte de las quemaduras.

Todo lo anterior facilita el manejo integral de quienes sufren quemaduras de alto riesgo, que les permite tener una evolución más rápida y se mejora su supervivencia, ventajas que no se tenían antes.

Cuando no se cuenta con estas Unidades, los pacientes más allá de un 70 o un 60 por ciento de quemaduras, su sobrevivencia es muy baja. Al tenerla, se mejora su atención y se les da una gran oportunidad de sobrevivir.