Acuña, Coah.- La falta de experiencia y el exceso de confianza hacen que las madres primerizas no tengan los cuidados necesarios para poder manipular a los hijos recién nacidos al momento de bañarlos, cambiarlos, etcétera, provocándoles lesiones que lastiman sus huesos.

Delio Galindo Briones, médico traumatólogo, comentó que como buena medida y para evitar se sigan dando los casos de problemas con los infantes que son lastimados de sus huesos, principalmente de sus brazos y piernas, es necesario que las madres primerizas tomen un curso de cómo se debe tratar un recién nacido.

Asimismo en el caso de las madres que ya han tenido 2 o más hijos y que siguen cometiendo este tipo de errores, dijo que es momento de que hagan conciencia y que extremen sus precauciones al momento de manipular al bebé.

Explicó que la fragilidad de un recién nacido es a tal grado que con facilidad y con un movimiento brusco se puede dislocar cualquiera de sus extremidades superiores o inferiores, que son los casos que más se presentan.

Por último, exhortó a los padres de familia para que tengan cuidado al momento de estar con el infante, y en el caso de las personas que entregan a sus hijos al cuidado de algún familiar, deberán de hacerle saber lo importante de extremar los cuidados y la manera de manipularlos.
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