“Mucha gente apuesta que una mujer no puede estar en estos lugares, pero la voluntad a sobreponer al miedo es el valor que saca adelante a los hombres y a las mujeres”, afirma con mucha seguridad Marisela Morales, subprocuradura de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
La fiscal de la Procuraduría General de la República (PGR) —que hace tres años encabezó la Operación Limpieza, mediante la cual se detuvo a 35 funcionarios de dependencias públicas corrompidos por el cártel de los Hermanos Beltrán Leyva—, reconoce que está al frente de una área delicada del gobierno.
Por ello, cuando le notificaron que este 8 de marzo —Día Internacional de la Mujer— recibirá de manos de la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el Premio Internacional a las Mujeres de Valentía 2011, se sintió satisfecha
“Más que una distinción personal, este premio es un reconocimiento a la lucha que el actual gobierno federal ha emprendido en contra de la delincuencia organizada.
“Es un honor para mí, sobre todo porque me siento identificada con muchas mujeres valientes de mi país que siempre hemos luchado por lo que más amamos: la vida y la libertad”, dice en entrevista con EL UNIVERSAL en su despacho de la SIEDO.
El Premio Mujeres de Valentía fue establecido en 2007 por la entonces secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, para reconocer y honrar a mujeres de todo el mundo que hayan demostrado una valentía y liderazgo excepcionales en la promoción de los derechos y el avance de la mujer.
¿Qué evalúa el premio?
Destaca el valor excepcional y liderazgo demostrado en la lucha por la justicia social, la procuración de justicia y los derechos humanos.
Conjuga la trayectoria y la valentía de las mujeres, porque ellos evalúan los riesgos y los logros alcanzados.
En diciembre pasado me notificaron que había sido nominada por México; en febrero, un jurado con sede en Washington seleccionó a 10 mujeres de 180 países vamos para recibir el premio.
¿Y en qué consiste la distinción del galardón?
Consiste en un reconocimiento o placa, un cubo y mil dólares que se pueden donar a la beneficencia.
¿Hay trabajo más peligro que ser titular de la SIEDO?
En México es la primera vez que secede que una mujer tiene el cargo de subprocuradora en Delincuencia Organizada.
El puesto tiene muchos riesgos y se necesita valor para estar aquí, pero es importante demostrar que las mujeres sí podemos y que no es un papel exclusivo para hombres.
¿Es un reconocimiento a la lucha contra los cárteles?
Sin duda, la situación actual es complicada y estamos es una de las áreas más delicadas por el fenómeno (de violencia) que se está dando en el combate frontal (contra el crimen). Aquí —en México— es donde tenemos los casos más delicados de combate contra la delincuencia y si, definitivamente creo que el que sea una mujer, porque muchos apuestan a que no podemos estar en estos lugares, es un reconocimiento al trabajo realizado.
¿Qué le provoca que se le reconozca en el exterior y no en México?
Me siento alagada y orgullosa, sobre todo porque me siento identificada con muchas mujeres valientes de mi país y es una forma de reconocimiento a todas las mexicanas que siempre hemos estado ligadas a la evolución del hombre.
Las mujeres siempre luchamos férreamente por lo que más amamos: que es la vida y la libertad.
Este premio lo veo como un impulso y un ejemplo para que muchas otras mujeres mexicanas enfrentemos lo que nuestro país necesita.
¿Con cuáles mexicanas se identifica?
Con muchas, pero sobre todo con la señora Isabel Miranda, quien ha sido una luchadora incansable.
En mi caso, me debo también a ese sentimiento de mujer, de mexicana, de madre, y de lo que cómo ser humano debemos albergar para luchar por lo que queremos.
Soy una convencida de la justicia, toda mi vida profesional me he desempeñado es esta tarea y para los que ocupamos estos cargos (públicos) el privilegio es hacer hasta lo último que nos corresponde en nuestra labor.
¿Estamos listos para tener a una mujer Procuradora?
No existe ningún impedimento para que eso ocurra, nunca habíamos tenido una mujer Subprocuradora y se ha demostrado que sí se puede.
Esto no es un asunto de género, sino de compromiso, y responsabilidad.
¿En qué va a gastar el premio de mil dólares?
Lo voy a donar a una organización civil mexicana que lucha en contra de la discriminación y maltrato (de todo tipo) hacia las mujeres.
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