En el tramo que abarca del periférico Luis Echeverría a la calzada Antonio Narro esta calle es de doble sentido y pese a que esté angosta, los vehículos tienen que ceder paso e inclusive salir un poco de la calle para que puedan pasar dos vehículos.
“Ya habían dicho que la iban a ampliar porque ya pasa más gente, se está haciendo más pesado el tráfico, pero no se ha visto nada (…) antes no pasaba tanto carro”, comentó Ernestina Pineda, vecina de la colonia Lomas de Guadalupe, aledaña a la calle Obregón.
Otra de las quejas de los usuarios es que esta prolongación no cuenta con banquetas, por lo que circular a pie implica caminar sobre el deteriorado camino empedrado, por donde los carros también pasan cuando no caben en la calle.
“Yo paso diario caminando por aquí y sí se me hace peligroso porque tengo que ir por el pavimento con mi carrito, ya que por la tierra no puedo avanzar con las piedras. Que no sólo la hagan más grande, que le pongan por donde también camine la gente”, mencionó Ramón Rodríguez, vendedor de nieve que circula a diario en su triciclo para dirigirse a la calzada Narro
| Comparte ese artículo: |
|



