Afortunadamente, las autoridades lograron detenerlo antes de emprender la huida.
Con una sonrisa, pero no de nerviosismo sino de desparpajo, el individuo dijo al ser interrogado que era detenido por violación.
Los familiares de la pequeña se percataron del abuso porque la niña no dejó de llorar toda una noche y presentaba diarrea.
Esta pequeña ingresó el pasado jueves a las instalaciones de la Casa de Asistencia Social (CAT) del DIF de Benito Juárez, a solicitud de la abuela materna de la pequeña, quien iba acompañada por Nalleli, la mamá de 17 años de edad; se valoró su condición física y se canalizó a la Fiscalía, quien corroboró que la menor había sido violada.
"Desde hace tiempo le dije a mi hija que me diera la patria potestad, porque yo había visto ya tantas cosas, pero ya era tarde; está bien lastimada; me duele porque es mi nieta", narró la abuela bajo un mar de lágrimas.
La señora F.D.K interpuso la denuncia, por lo que se hicieron las gestiones pertinentes, y la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia en compañía de elementos de Seguridad Pública se dirigieron a la Supermanzana 234, en uno de los asentamientos irregulares cercanos a la avenida Las Torres.
En dicho lugar también se hizo presente la presidenta del DIF municipal, Alicia Ricalde Magaña, quien por la mañana de este viernes había dado a conocer este caso.
Manifestó con indignación: "soy mujer y soy sensible ante estos casos".
El presunto violador estaba escondido en una cuartería ubicada en la Supermanzana 69, atrás del mercado Independencia, ubicado sobre la Ruta 4. La abuelita de la pequeña alertó a las autoridades de que el sujeto tenía planeado huir a Tabasco, pues se dio cuenta que ya la niña no estaba con sus familiares.
Al llegar las patrullas a la casa de madera del asentamiento irregular, la familia del presunto trató de esconderlo, pero le ordenaron al padre que les dijera dónde estaba escondido. El sujeto iba llegando, momento que aprovecharon los uniformados para detenerlo y subirlo a la patrulla.
Una vecina de José Roberto declaró que la niña nunca dejaba de llorar.
"Creí que estaba enferma porque cómo lloraba".
Dijo que constantemente oía cómo la maltrataban, y no sólo por el padrastro, sino también por la mamá, además que se encontraba en completo abandono, pues siempre andaba descalza y sin ropa.
"Cuando le supliqué: 'vamos a registrarla, no te la quito hija, dame la patria potestad', me trajo todos sus papeles y su ropa, y me la dejó y me dijo: ¡haz lo que quieras con la niña!". Eso ocurrió el miércoles; esa noche no durmieron tanto la abuelita como la bebé, quien sólo se quejaba, por lo que al día siguiente decidió llevarla al DIF.
Apenas el mes de noviembre pasado, Nalleli se fue a vivir con José Roberto, pero desde la primera semana comenzaron los problemas y también el maltrato hacia la menor.
En la valoración médica, el doctor le encontró una huella de faja.
"Es una niña de un año, no se puede defender, cuando vio a su abuelita se le tiró a los brazos y se abrazaba fuerte de ella porque no se quería regresar con su mamá", dijo la vecina de José Roberto.
La abuelita ya había intentado proceder contra el sujeto en una ocasión en que rescató a la niña, pero los familiares fueron a amenazar a toda su familia que si hacían algo contra José Roberto que se cuidaran, además de alardear que ellos tenían protección de un judicial.
El pasado 10 de abril, como cada fin de semana, en la casa de José Roberto empezaron a embriagarse, y para que la niña dejara de molestar le dieron a tomar cerveza para que se durmiera; pero la abuelita cuenta que en otras ocasiones la niña deambulaba en la calle.
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