Monterrey, NL.- Los crímenes contra mujeres cometidos en 2009 destacan por los procedimientos y la saña semejantes a los utilizados por la delincuencia organizada.

La violencia contra mujeres en esta región del país registra un repunte alarmante en el arranque del año; los refugios para víctimas no se dan abasto y los homicidios de mujeres alarman ya a organismos ciudadanos y a la sociedad misma por la brutalidad utilizada para cometerlos.

La mayoría de los casos documentados hasta ahora en Tamaulipas y Nuevo León son por violencia intrafamiliar, y constituyen el colofón de relaciones violentas, por lo que la activista Alicia Leal Puerta, fundadora de la Red Nacional de Refugios para Mujeres Víctimas de Violencia y actual presidenta honoraria de Alternativas Pacíficas (Alpaz), afirma:

“Se trata de homicidios largamente anunciados, que reflejan el fracaso de las políticas públicas orientadas a que las mujeres tengan una vida libre de violencia”.

Amnistía Internacional también diagnosticó lo anterior el pasado 30 de enero, en el segundo aniversario de la aprobación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Kerrie Howard, directora adjunta para las Américas de AI, dijo:
“El Gobierno federal, por medio de Instituto Nacional de las Mujeres, ha priorizado la armonización de la legislación estatal con normas nacionales e internacionales. No negamos que sea un paso necesario; pero es evidente que los avances por parte de la gran mayoría de los gobiernos estatales para poner en práctica medidas que mejoren el acceso a la justicia y la seguridad de la Ley General han sido muy limitados y hasta nulos… Si no se cumplen los requisitos básicos de la Ley federal a nivel estatal, la ley no será más que papel”.

En entrevista, Alicia Leal lamenta que esa falta de políticas públicas y de voluntad para atender el problema por parte del Estado mexicano se materialice, precisamente, en las agresiones anunciadas.

“Cuando una mujer ha estado manifestando que vive violencia y no es detectado, eso nos indica la falta de respuesta: no hay un lugar para canalizarla o llevarla. No se pone a salvo la vida de estas mujeres, ni se les facilita que tengan acceso a la justicia”, reitera.

La presidenta del Centro de Estudios Fronterizos y Promoción de los Derechos Humanos (Cefprodhac), Rebeca Rodríguez, quien coincide con Leal Puerta, relata un homicidio reciente contra una mujer a la que intentaron darle asistencia en Reynosa, Tamaulipas.

En el ejido Los Longoria, cercano a Reynosa, Melchor de los Santos asesinó a Bertha Alejandra Ramírez Saucedo, quien se había separado de éste debido a la violencia con que la trataba, por los celos.

La mujer interpuso una denuncia, no quiso ir a un refugio, nadie le dio seguimiento al caso, y el 6 de enero, De los Santos la asesinó de un balazo en la nuca. Cuando la policía llegó, intentó negociar su entrega, pero el agresor llevó el arma a su cabeza y se mató.

Estadísticas
En enero, en Nuevo León al menos cuatro asesinatos de mujeres provocaron estupor debido no sólo a la violencia y brutalidad de los agresores contra las víctimas, sino porque revelan un “incremento exponencial” de muertes violentas que ha sido constante desde el año pasado, cuando se registraron 22.

Irma Alma Ochoa, integrante de la organización Artemisas por la Equidad, recordó que hasta el 2007, los registros de asesinatos violentos de mujeres marcaban entre uno y tres anualmente (en 2000, 1; en 2001, 2; en 2003, 3; en 2004 y 2005, 3).

Pero en el 2008, la estadística llegó a 22 asesinatos violentos de mujeres. La diferencia apreciable es que en ese año, para el mes de febrero, apenas se había registrado un asesinato, mientras que en 2009, sólo en enero, la estadística llegó ya a cuatro casos y al menos uno más en febrero.

Casos
El 5 de enero, en Santa Catarina, Silvia Irma Morales Ayala, una mujer de 29 años, fue atada de pies y manos por su esposo, Néstor Jesús Ovando Quevedo, quien la golpeó hasta matarla. Luego, recogió su cuerpo, lo llevó a un terreno baldío y le prendió fuego.

El cuerpo de Silvia Irma fue localizado completamente calcinado en la avenida Luis Donaldo Colosio, en un paraje despoblado. Ovando Quevedo confesó haber asesinado a su esposa en un arranque de celos e intentó ocultar su crimen calcinándola.

El 11 de enero, en Juárez Nuevo León, María Adela Herrera Hernández, un ama de casa y madre de familia de 44 años, se sintió mal al mediodía, por lo que se recostó tras discutir con su pareja Ismael Rodríguez Sosa.

Su hija, de 16 años, se dirigió a la cocina, tomó un palo para hacer tortillas y lo descargó sobre la cabeza de María Adela. Tras la golpiza, la joven la estranguló.

Los hechos ocurrieron en el fraccionamiento Santa Mónica. En su declaración, la matricida declaró que recordó que durante su infancia había sido objeto de golpes y malos tratos de su madre, por lo que decidió vengarse.

El 12 de enero, en Monterrey, una mujer no identificada, de 35 años, fue asesinada a golpes y abandonada en un lote baldío de la colonia Ciudad Solidaridad de esta ciudad. En medio de basura y escombros, el cuerpo fue cubierto con una cobija.

Saña
Estranguladas, acuchilladas, golpeadas o baleadas durante 2008, los crímenes contra mujeres cometidos en 2009 destacan por las descuartizadas y por los procedimientos semejantes a los utilizados por la delincuencia organizada.

Para Alicia Leal Puerta, los asesinatos con los ingredientes de ejecución al estilo del narco pueden ser por imitación, pero enfatiza:

“El hecho es que las mujeres estamos saliendo de la casa a trabajar para colaborar con el costo de la vida en familia, lo que no cambia es la cultura de misoginia donde la mujer sigue siendo propiedad privada del hombre.

“Las mujeres salen pagando así el hecho de salir a trabajar. Hay mujeres que matan hasta por hablar con el carnicero. Lo que tiene relación con el crimen organizado, es igual. Son las mujeres vistas como objeto, como propiedad, que debe callar y obedecer, porque si no las matan a ellas o a sus hijos.

“Obrero, empresario o narco, el punto es que forman parte de la propiedad privada”, dice.

Coahuila
Respecto a Coahuila, en enero de este año se registró sólo un homicidio violento. Sin embargo, las circunstancias son poco claras, pues la Procuraduría de Justicia en la entidad, consideró que se trataba de un suicidio, mientras la familia denunció pasividad en la investigación y signos de violencia.

Magdalena Chavira Rodríguez fue encontrada el pasado 6 de enero en la comunidad Rancho Alegre, de Torreón, pero hasta el 9 fueron notificados sus familiares, quienes llegaron de Ciudad Juárez. La mujer desapareció el 31 de diciembre pasado, fue encontrada en un sembradío de avena, con huellas de violencia en la frente, rodillas y cadera.

Su hermana, la ex diputada chihuahuense Victoria Chavira, consideró que la Procuraduría de Justicia de Coahuila actuó con negligencia en el caso. Victoria Chavira, cuando fue diputada panista impulsó precisamente reformas contra la violencia hacia las mujeres.

La violencia en la entidad, aunque no se ha materializado en asesinatos, está creciendo. Rosa María Salazar, presidenta de la Red Coahuilense de Mujeres, advirtió que los refugios para mujeres se encontraban llenos, por lo que era probable que pronto se vieran superadas para prestar la atención integral que requieren las víctimas de violencia.
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