José Javier Rivera Soto y María del Refugio Flores Camarillo, él de 79 años y ella de 68 años de edad, dijeron sentirse amados porque cada día se manifiesta el respeto y el cariño que se resiste a morir con el paso de los años, por eso decidieron que se casarán a través del programa de las Bodas Comunitarias del DIF.
“Nomás estamos esperando la fecha porque aunque no necesitamos el papel para ser felices, quiero dejarla asegurada con la pensión que recibo, el poco dinero que me dan quiero que ella lo siga recibiendo, no la quiero dejar desprotegida”, dijo don Javier.
Platicaron que quedaron viudos desde muy jóvenes, él con tres hijos y ella con dos niñas, esperando a que se casaran sus vástagos para sentir la soledad y decidir llevar una vida juntos y no separarse nunca desde hace 25 años.
Don Javier platicó que se conocieron cuando él trabajaba en una constructora de Monclova y ella realizaba los quehaceres en la casa del dueño de la empresa, vivienda ubicada a un lado del taller donde él laboraba, por eso comenzaron a platicar para darse el flechazo de amor.
Viven en una humilde vivienda de la calle Ramos Arizpe en la colonia Borja, donde a pesar de los celos de sus hijos, aceptaron la relación, aunque resaltó doña María que nunca se opusieron a la vida en pareja que llevan.
“Cuando sus hijas y mis hijas tuvieron a sus bebés aquí se quedaron en la casa, ayudándoles para atender a mis nietos y hemos vivido en familia, sí hubo ciertos celos de parte de algunos, pero nunca nos negaron la oportunidad de seguir juntos”, dijo la mujer.
Al preguntarles cuál es la clave para seguir unidos y profesándose amor después de 25 años juntos, señalaron que desde la familia se forman a los hijos con valores y darse cuenta que el casarse o vivir en pareja implica mucha responsabilidad.
Don Javier dijo que los papás tienen la responsabilidad cuando no cuidan a sus hijos de saber dónde andan, con qué amistades, no “soltarles la rienda” y recalcarles que el amor como familia es la base del éxito para todo lo que realicen, incluyendo el matrimonio.
Don Javier con 11 nietos y siete bisnietos, doña María con cinco nietos, se siguen viendo todos como familia, apoyándose cuando llegan las adversidades y reuniéndose para celebrar las fechas especiales, próximamente festejarán la unión por la vía civil que aprovecharán a través del programa del DIF Municipal.
| Comparte ese artículo: |
|



