La mayoría de los servicios que puede requerir un paisano a lo largo de la ruta tienen un incremento en sus precios, desde un cambio de llanta, una golosina, una refacción, el servicio de combustible y por supuesto el pago de casetas.
Al menos así lo perciben los paisanos con los que Zócalo Saltillo dialogó mientras cargaban combustible y adquirían productos en una estación de servicios ubicada en el paraje conocido como La Carbonera, sobre la carretera 57, en el inicio de la autopista Los Chorros.
La mayoría destaca que las mordidas ya quedaron atrás, al menos este año, pero persiste el cobro elevado de productos.
Jesús Pérez viaja con su familia hacia el Estado de México, procedente de Tulsa, Oklahoma, destaca que en este contexto de precios altos, lo mejor es que ya no hay policías que les pidan dinero.
“Venía comentando a mi gente, no hemos encontrado eso, me extrañó, porque frecuente nos paraban para mordernos y quitarnos dinero”.
Aunque él no va al volante, percibe que el número de casetas a lo largo de la ruta recorrida hasta Saltillo es alto y costoso.
“El camino está muy bien, pero hay muchas casetas de cobro, de Laredo para acá son como cuatro a cinco casetas, yo he gastado 20 dólares, y por fortuna no me han tocado policías, y si me llegarán a parar no les voy a dar”, dijo Jaime Suárez quien viaja de Oklahoma, con rumbo también al Estado de México.
José Martínez, viene de Alabama y va a Jalisco, señala que el principal problema es el tránsito, lo cual para él es comprensible por la temporada, y destaca que en general la carretera es buena.
Considera primordial que se cree un sistema único de pago en una sola exhibición y no cada que cruzan una caseta y en algunos servicios nota otro tipo de precios, como en las orillas de las carreteras, donde advierte que no hay control de las autoridades.
Él tiene ocho años viajando a México cada Navidad, y considera que hace falta que las autoridades hacendarias verifiquen a quienes les prestan servicios a ellos.
En tanto José Hernández Salinas, quien trabaja como chofer en Forth Worth, Texas, se mostró sorprendido por el trato que han recibido, ya que esta vez no le ha tocado ver policías que los estén “mordiendo”.
Tiene viajando a México 20 años, y estima necesario que se genere un cobro único para que no estén pagando caseta por caseta, y percibe común que existan comerciantes que pretendan abusar de que llevan dólares para vender un poco más caros los servicios que ofrecen.
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