Sin embargo, a pesar de que aparentemente los valores se han perdido dentro de la sociedad, los sacerdotes católicos aún conservan la esperanza de que esta situación cambiará.
“Es una situación muy triste y difícil, pero justamente cuando las cosas se ponen difíciles, yo creo que es una oportunidad que Dios nos concede de unirnos toda la sociedad, independientemente del credo, condición social; yo creo que es importante que no esperemos que las cosas se nos arreglen de arriba para abajo, necesitamos trabajar, de hacer cada uno lo que tenemos que hacer”, señaló el padre Plácido Castro.
Por su parte, Adolfo Huerta Alemán, mejor conocido como “Padre Gofo”, sacerdote del templo de la Virgen de Atocha, en la colonia Lomas de Lourdes, señaló que los robos y todo aquello que daña a la Iglesia es parte de la descomposición social que estamos viviendo hoy en día.
“El motivo de los robos, es porque hay un desempleo; a la mejor el estado puede presumir que hay mucho empleo, pero no es muy bien pagado, por lo que yo creo que ahí hay que trabajar muy en conjunto algunas instituciones”, expuso.
“Ni la misma Iglesia se libra de los atentados, estamos expuestos, somos sujetos que también en cualquier momento los delincuentes, incluso el crimen organizado, pueda tocar”, afirmó.
Finalmente, el padre Roberto Estrada declaró: “Quiero pensar que la mayoría de las personas que han atentado contra la iglesia, generalmente es gente que no está en sus cinco sentidos, que son drogadictos y es tanta su ansiedad por conseguir la droga que ya no miden las consecuencias e interrumpen en lo sagrado y llegan a profanar en la iglesia”.
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