En una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el embajador de Estados Unidos ante la instancia, Lewis Anselem, también criticó al gobierno de facto de ese país por su “deplorable” acción de prohibir la entrada de una misión de la organización y declarar un virtual estado de sitio.
Amselem pidió a Zelaya dejar de comportarse “como una estrella de cine” con actitudes que no ayudan a superar la crisis.
Asimismo, el portavoz de la Casa Blanca, Philip Crowley, pidió al gobierno golpista de Roberto Micheletti “dejar de cavar” y sumirse cada vez más en el agujero profundo de un conflicto que le ha aislado y enconado con la comunidad internacional.
En la reunión de la OEA, el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, lamentó que el gobierno de facto estableciera “una especie de estado de excepción”, en tanto consideró que “es necesario y posible alcanzar una solución pacífica al conflicto”. Además, consideró que el regresó de Zelaya si bien generó más tensión, también aumentó las oportunidades de diálogo.
Por su parte, en la sesión de la OEA, el representante brasileño, Ruy Casares de Silva, pidió una respuesta “tajante” a la comunidad internacional ante la falta de disposición al diálogo del gobierno de Roberto Micheletti. En su opinión, “ha llegado el momento de avanzar y de dar un paso adelante en la defensa de su misión diplomática”.
Insulza dijo este mismo lunes en una rueda de prensa que “las cosas se modificarían radicalmente si se produce una agresión contra la embajada del Brasil”. Así intentó transmitir la imagen de unidad que ayer parecía resquebrajarse ante la negativa de EU, Canadá, Perú y México a condicionar la reinstalación de Zelaya, a la validez del proceso electoral que el régimen de facto ha convocado.
Desde la Asamblea General de la ONU, México lanzó un “enérgico llamado a las autoridades de facto para que continúe el diálogo con la comisión establecida en el marco de la OEA”. La Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, exigió al régimen de Micheletti que “se abstenga de cualquier acto que ponga en peligro la inviolabilidad de la sede diplomática de Brasil”, en la que se encuentra refugiado Manuel Zelaya.
Zelaya se dirigió a la Asamblea General a través de una llamada de teléfono durante la intervención de la canciller de su gobierno, Patricia Rodas, para pedir “una posición firme” contra “la fuerza y la barbarie” del gobierno de facto, que anoche mismo invitó a una comisión de cancilleres de la región y a los funcionarios de la OEA “que deseen acompañarlos” a visitar el país el 7 de octubre.
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