Los lanzadores siguen siendo la principal preocupación de Bryant con Saraperos. Y es que todos sabemos que en el beisbol sin lanzadores no vas a ningún lado, con todo lo muy redondo o muy poderoso que pueda quedar el line up.

La labor de la directiva en este invierno ha sido exhaustiva, ha buscado por cielo, mar y tierra esos brazos que pueden complementar los de la base mexicana que se tiene.

Tampoco se puede ser tan soberbio como para pensar que no se necesitan también refuerzos con el bate. Ahora la disyuntiva aparece cuando dos de los mejores bateadores que han venido en los últimos años a la Liga Mexicana y que pertenecen a Saraperos, José Ortiz y Ryan Mullhern, ya no van al beisbol de Japón, donde los habían llevado gracias a su magnificencia con el bate.

Aunque Mullhern no ha sido anunciado como el quinto extranjero, hay que decir que Saraperos de momento sólo tiene cuatro, Esteban Yan, Víctor Moreno, José Ortiz y Félix Díaz, porque Alex Sánchez es todavía sólo un boletín, es decir no ha reportado. Poco a poco la pretemporada le va a ir diciendo a Bryant cómo o en qué estado están los brazos de los jugadores que ya tiene Saraperos. Hay que recordar la primera etapa de Bryant como mánager de Saraperos, donde siempre nos preguntamos si estaba tratando de formar aquel trío de cerradores que en su época con los Sultanes apodaban los “doberman”.

Tres lanzadores: Dennis Powell, Jonathan Hurst y Otis Green, que le cerraban las puertas a los juegos lanzando séptima octava y novena entrada. Hoy por hoy busca que Rafa Díaz sea el lanzador de la novena entrada.

Quizá un Miguel Rubio, que parece se reencontró a sí mismo allá en el invierno y Mario Mendoza Jr. en la séptima, que si no desde la sexta. Lo importante será entonces primero definir quiénes serán los cinco abridores que tratarán de llevar los juegos hasta esta instancia.

Por lo pronto Víctor Moreno, Esteban Yan, Félix Díaz y Héctor Daniel Rodríguez. Veremos si levantan la mano Efraín Nevares o Daniel Guerrero como el quinto abridor o habrá que sacrificar un bateador.

La decisión no es fácil, pero la necesidad sí es fácil de distinguir. Así que veremos qué camino toma la pretemporada, por lo pronto ha arrancado y ha arrancado bien.

Esperemos que muy pronto las piezas empiecen a tomar su lugar y para cuando se llegue el 17 de marzo el equipo esté listo.