Pablo Hernández Cardona
Integrante del Círculo Editorial de la Fundación Trascender A.C.
Vínculo de Profesionistas.
http://www.trascender.org.mx


Como parte de la tarea de hacer más eficiente la recaudación tributaria, el seguimiento de los indicadores de coyuntura económica resulta elemental. La estimación del comportamiento futuro de los ingresos fiscales requiere del previo análisis de las variables macroeconómicas y su posible impacto en los ingresos de la hacienda pública.

Entre las variables a tomar en cuenta para la elaboración de pronósticos se encuentra el Producto Interno Bruto; por esta razón es importante señalar que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica a partir del año 2010 el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), el cual es un indicador de coyuntura que ofrece un panorama general de la situación y evolución macroeconómica de las entidades del país.

Preámbulos.-

A su interior, el Producto Interno Bruto (PIB) de Coahuila, muestra una mayor vocación por las actividades secundarias (manufacturas; construcción; electricidad, agua y gas; minería) y terciarias (comercio y servicios). Así lo muestra la estructura de su PIB para el periodo 2003-2008 (47.7% y 49.4% respectivamente).

Debido a la estrecha relación económica que tiene nuestro país con los Estados Unidos, las crisis económicas y/o financieras en aquel país, afectan en gran medida a la nuestra. En particular, a una economía como la coahuilense, los efectos sobre la producción, el comercio y el empleo se reflejan rápidamente. El efecto contrario sucede cuando aquella economía marcha bien.

La crisis financiera que desencadenaran los títulos “subprime”, se tradujo en una crisis económica debido a la quiebra de los principales bancos a nivel global, grandes poseedores de esos “activos tóxicos”, provocando el cierre de la llave del crédito en el mundo.

Las empresas imposibilitadas para hacerse de recursos financieros, se vieron en la necesidad de reducir su producción (en el mejor de los casos) o de cerrar, lo que provocó el despido masivo de personal en compañías de todo tamaño, reduciendo el consumo en la gran mayoría de las economías en el orbe.

El mundo se vio sumido en una crisis de “confianza económica” no vista desde 1929 (La Gran Depresión), esto obligó a los gobiernos de las principales economías del mundo a intervenir en la economía, inyectando recursos vía medidas fiscales, para tratar en principio de reactivar el crédito a las empresas.

Economías como la de México poco pudieron hacer para intervenir, principalmente por la naturaleza de su débil captación fiscal (no mayor al 12% de su PIB).

Hoy la resaca de esa crisis de 2008, se refleja en el desempleo que prevalece en economías como la norteamericana (10% de su fuerza laboral aproximadamente) y los déficits fiscales que padecen una buena parte de los gobiernos en el mundo (sobre todo en Estados Unidos y en la Unión Europea).

Estos eventos afectan directamente a los niveles de recaudación de las haciendas públicas, por tanto, resulta indispensable el análisis de los indicadores económicos de coyuntura, así como los indicadores predictivos de la economía (coincidente y adelantado), no solo para anticiparse a este tipo de contingencias, si no para definir qué políticas son las más acertadas para pasar el temporal y para enderezar el rumbo (planeación fiscal).

De acuerdo al Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), el crecimiento económico de Coahuila al primer Trimestre del año fue de 14.6% en relación al mismo trimestre de 2009, mientras que el de toda la economía fue de 4.3% (en ambos casos el crecimiento es real).

Este es el último dato disponible que tiene el INEGI para este indicador, sin embargo, la cifra del segundo trimestre ya está disponible a nivel nacional, reportando un crecimiento para la economía en su conjunto de 7.6% real, esto puede anticipar un incremento importante de la actividad económica de la entidad.

Por su parte, el Indicador Coincidente, que mide el comportamiento del mercado de bienes y servicios y el mercado laboral, y el Indicador Adelantado, que mide el comportamiento del sector financiero y del sector real (producción y empleo), comienzan a dar signos de desaceleración económica. Para el mes de mayo estos indicadores presentan cifras negativas, -0.1% Coincidente y -0.3% Adelantado.

Conclusiones.-

• Si bien la actividad económica de Coahuila resultó ser la más vigorosa durante el primer trimestre de 2010, entre el resto de las Entidades Federativas (14.6%), debemos tomar en cuenta el sesgo que pudiera provocar el hecho de que la afectación derivada de la crisis y de la emergencia sanitaria (influenza AH1N1) fue importante en el periodo precedente (-10.7% para el mismo trimestre de 2009).

• El agresivo programa de obra pública implementado por el Gobierno Estatal, ha sido un mitigante importante para evitar que los efectos de la crisis fueran peores en la entidad.

• Durante el primer trimestre de 2010, la economía de Estados Unidos creció 2.7% en relación al mismo trimestre de 2009, sin embargo, al segundo trimestre de 2010, el crecimiento fue de 1.6%, cifra inferior a la esperada por los mercados, confirmando los temores de desaceleración económica planteados por los analistas en la materia.

• La débil recuperación económica de Estados Unidos pone focos rojos en los mercados, y plantea la posibilidad de una nueva etapa recesiva en el mundo, menor a la provocada por la crisis del sector hipotecario estadounidense, pero alargaría la espera por encontrar la senda del crecimiento económico sostenido.

• Dada esta situación, la expectativa particular de nuestro país, es de experimentar una desaceleración en el ritmo de crecimiento a partir de la segunda mitad de este año.

• Un menor crecimiento de la economía nacional, provocado por una baja en la actividad económica de Estados Unidos, nuevamente pondría a prueba a las economías del norte del país, entre ellas la de Coahuila.

• Este tipo de aspectos deberán tomarse en cuenta por la Hacienda Pública Estatal, para diseñar los posibles escenarios y las medidas a tomar en cualquiera de los casos.