Cincuentona, la señora aceleró el paso de su carrito de súper afuera de Wal Mart…

Cuando la quise ver era como Roberto Madrazo, haciendo trampa en el maratón…

Había agarrado monte y nadie lo notó.

Guardé mi despensa en la cajuela, salí en Patas de Hule II y 600 metros más adelante la señito iba cruzando oronda, por un terreno baldío frente al PRI allá por el Club de Leones, con todo y carrito del súper.

Iba tan despreocupada, que me fustigué por pensar mal…

Seguramente el carrito era suyo, por lo tanto, simplemente se lo llevaba a casita.

Pero no…

El carrito traía tremendo letrero azul con el logo de Wal Mart.

¿Y qué va a decir esta descarada ladrona de rostro angelical, cuando su hijo llegue con un chicle bomba que no pagó? Pues sí…

Debo reconocer, seguramente la mujer no tiene auto y ninguno de sus huevones parientes cercanos quiere ir por ella al súper.

Obvio que tampoco le quedó dinero para el taxi.

Desde luego, si me le acerco y le pregunto, seguramente va a decirme que no se lo quería llevar, que la siguiente semana cuando vuelva a surtir va a regresarlo.

Así mi alma descansa…

Aspiro profundo y me repito a mí mismo…

“Descansa América, en donde quiera que estés”.

Me enderezo en el auto, luego tomo el volante con decisión y me apresto al acelerón para irme como los héroes.

Pero me detengo…

Me detengo en seco.

El dichoso carrito pasa frente a mí, vacío rueda por la calle y va a parar hasta la otra banqueta.

La señora se metió a su casa…

¡Vaya!

No solamente se lo llevó sin permiso, sino que lo arrumbó como basura a la calle en cuanto no le sirvió.

Y nosotros que nos admiramos porque los mañosos se llevan a los chamacos, los usan para echarlos a la calle a ser muertos cuando ya no les sirven para otra cosa.

Diría el célebre filósofo regiomontano Rómulo Lozano…

¡Ah , mundo hediondo!

.(JavaScript must be enabled to view this email address)
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb