Personalmente, el joven político priísta, está vigilando y supervisando este proceso de limpieza financiera y económica, ya que de no realizarse este proceso, poco podrá la nueva administración cumplir con las necesidades y carencias más inmediatas que reclaman los acuñenses.
Si bien es mucho el tiempo que el nuevo alcalde de Ciudad Acuña, Coah., Alberto Aguirre Villarreal, está dedicando para sanear la administración municipal que recibió el primero de enero, esto se compensa con creces, ya que a su llegada encontró dobles chambas de no pocos servidores públicos, al igual que demasiado personal y otras situaciones irregulares en las que se ha metido a fondo.
La situación económica de cómo Aguirre Villarreal recibió la Presidencia Municipal, es tan confusa que lo ha obligado a contratar a un despacho contable profesional para que detalladamente haga una revisión de todo dinero que se manejó en los cuatro años del anterior edil, Lenin Evaristo Pérez Rivera, aun cuando éste aseguró públicamente que todo estaba al orden y en regla.
Meses antes de que Lenin dejara su despilfarradora administración, fue notificada por la Auditoría Superior del Estado, de un desvío de 26 millones de pesos en un total de 109 irregularidades financieras y administrativas. Este señalamiento fue hecho en agosto del 2009, según dieron cuenta los medios de comunicación de Acuña.
Este quebrando económico en perjuicio de los contribuyentes acuñenses, fue tan sólo por el ejercicio del 2007, quedando pendientes los años 2008 y el 2009, teniendo un plazo perentorio para “cuadrar los números” o de lo contrario habrá de pagarlos personalmente, al menos es lo que reza y establece el nuevo Código Municipal de Coahuila.
Lo tradicional y normal que hacen los ex alcaldes cuando les detectan esas irregularidades que generalmente son por la falta de factura del gasto que se hizo, es que se dedican esos malos gobernantes locales a comprar facturas a diestra y siniestra para tapar los hoyos económicos que causan por su falta de capacidad y preparación para salir a cubrir desvíos en las cuentas de impuestos.
Recientemente se vivió caso concreto sobre la compra de facturas para tapar faltantes en la administración pasada de Piedras Negras, Coah., en la que estuvo al frente el “contador” Raúl Vela y manejando los recursos como tesorera, la también “contadora” Tania Gisela Rodríguez Estrada y eso que se jactan de ser “contadores públicos profesionales”, pese a la quiebra a que condujeron a la administración pasada de ese municipio del norte. ¿Qué será con los improvisados?
Sobre la compra de facturas por parte de ese ayuntamiento nigropetense para “respaldar” gastos de destino “desconocido”, es un secreto a voces en el interior de la Presidencia Municipal de ese puerto fronterizo, además que sin tapujos ni recato lo platican como un logro y hazaña comercial los mismos directores, responsables y reporteros de medios de comunicación de mediana categoría, hacia abajo, mofándose de la ingenuidad de quienes les compraban sus facturas.
Por tanto, el ex alcalde Lenin Evaristo Pérez Rivera, sabiendo de esos caminos torcidos, es un hecho que imite a sus vecinos fronterizos Raúl Vela y Tania Gisela Rodríguez. (http://www.intersip.com.mx)
| Comparte ese artículo: |
|



