Comiendo muéganos, se alegra el ánima y se pone júbilo mi corazón.

Las palabras esdrújulas, aquellas que tienen el énfasis o acentuación en la antepenúltima sílaba son las que le dan ritmo a versos como éstos o a la canción con que reclama Chava Flores a la ingrata “pérjida” su proceder.

Pérjida es pronunciación folclórica del adjetivo pérfida que quiere decir traidora, engañadora y mentirosa. Mancornadora, como dicen en mi rancho.
Y yo benévolo,
hablábate de amores
y decíate
mi anémica pasión.
Para tantas y tantas personas que tienen problemas para identificar las palabras por su acentuación, estos divertidos jueguitos de palabras pueden ser muy útiles y funcionar como excelente factor de recordación.

Lo que hacen es darle ritmo a las palabras a base de utilizar las esdrújulas y rematar con agudas que son las que llevan el acento en la última sílaba.
Ya vamos llegando a Pénjamo,
ya brillan allá sus cúpulas…
Si un hombre por una pérfida
se mata con otro prójimo…
La otras palabras que nos falta mencionar aquí, son las llamadas graves o llanas y son las que llevan el énfasis en la penúltima sílaba como exaaamen o criiimen.
Ahora: Énfasis en alguna sílaba, todas llevan: Camióóón, ááárbol, crííítico… Pero ¿cuáles llevan el acento ortográfico o sea la rayita ésa que se pone sobre la vocal, rayita que también se llama tilde como mi tía Matilde?

Pues las agudas terminadas en n, s o vocal, como ratóóón, cortééés o rubííí.
Las graves o llanas que no terminan en n, s ni vocal como lááápiz o trééébol y las esdrújulas todas: México, Lázaro y óyeme, por ejemplo.
Fíjese en estos versos populares y vea lo que le digo: Cómo se juega con las esdrújulas y se remata con una aguda:
En noche lóbrega,
galán incógnito,
las calles céntricas
atravesó
y bajo clásica
ventana gótica
pulsó su cítara
y así cantó:
Virgen purísima
de faz angélica
que en blancas sábanas
durmiendo estás,
despierta y óyeme
y entre mis cánticos
suspiros prófugos
escucharás.
La bella sílfide
al oír los cánticos
entre las sábanas
se arrebujó
y dijo ¡cáscaras!
¡a ese murciélago
que anda romántico,
no le abro yo.

PREGUNTA DEL PÚBLICO ¿Se puede decir que una persona se enterró una aguja en la pierna? me pregunta sin mayores explicaciones Leticia Pérez de Durango.
RESPUESTA: No entiendo claramente cuál es tu duda Leti. Me imagino que se refiere al verbo enterrar que originalmente se aplica sólo a introducir algo en la tierra y tu duda es porque en este caso la “enterrada” no fue en tierra sino en la pierna. El verbo enterrar se origina efectivamente como introducir en la tierra pero ya se acepta académicamente y puedes usarlo en esos casos, aunque la enterrada sea en otros materiales. ¡Cuídate!

1.- AHORA LE PREGUNTO: El día de su cumpleaños un amigo le regaló a usted una espineta. Al día siguiente usted le dice a su esposa… Fíjate que la voy a tener que vender o regalar porque…
a) No sé tocar ni siquiera el piano, menos una cosa de éstas.
b) Tú sabes que no puedo comer pescado ni mariscos porque soy alérgico.
c) No tengo espacio para sembrarla en los tres metros de jardín que tenemos.
d) No tengo dinero para darle de comer ahora y cuando crezca ¡menos!
2.- TAMBIÉN LE PREGUNTO ¿Cuál es la diferencia, si la hay, entre salobre y salubre?
1.- RESPUESTA: a) La espineta es un instrumento musical. Una especie de clavicordio que se toca por medio de un teclado.
2.- LA RESPUESTA ES: Salobre es lo que tiene sabor a sal. Salubre es lo que es bueno para la salud.
FRASE CÉLEBRE QUE NADIE HA DICHO: El amor platónico es como un filete con papas, donde la único que falta, es el filete. ¿Cómo dijo? ¡Hasta mañana!