Como consecuencia de la presión social, el 22 de octubre inició el Operativo Laguna Segura. A un mes del nuevo dispositivo, los resultados no son todavía los deseados. Las ejecuciones y los enfrentamientos entre bandas criminales, lo mismo que entre éstas y las policías y las fuerzas armadas, no cesan. Víctor Manuel Martínez Cortés, subdelegado de la PGR en Torreón, fue asesinado el 16 de noviembre. Recibió 12 disparos de armas de alto poder cuando salía de su domicilio. En una semana de balaceras, Jorge Torres McGregor, sobrino del gobernador Jorge Torres López, murió acribillado el 10 de noviembre, en Saltillo, víctima, según parece, de una confusión.
El otro tema unificador es el del endeudamiento, que el gobernador electo ubica en el contexto de la agenda electoral de 2012. Aun así, la sociedad se moviliza. Claridad y Participación Ciudadana y la Coparmex promueven amparos contra la deuda y el alza de impuestos. El 3 de noviembre, miembros de esa asociación y militantes del PAN protestaron frente al Teatro de la Ciudad, donde el gobernador interino defendía los pasivos.
El 10 de noviembre, panistas de La Laguna interrumpieron las comparecencias de los secretarios de Fomento Económico y de Turismo, Marcos Durán y Pablo Gómez, para repudiar la hipoteca. El día 20, mientras el obispo Raúl Vera pedía a los coahuilenses alzar la voz contra la deuda, para no ser cómplices de ella, un grupo de “indignados” lanzaba consignas frente al Palacio de Gobierno y el domingo pasado desfiló por calles de la capital.
En el Congreso, un grupo de artistas condenó la deuda y el cobro por el acceso a teatros y espacios públicos, que entrará en vigor en 2012, con mantas e instrumentos musicales. En paralelo, el ex delegado de la Sedesol y aspirante a senador por el PAN, Fernando Salazar, lanzó por YouTube una campaña contra el endeudamiento. En Torreón, el tema concurre con un renovado y más activo comité que pugna por la creación del Estado de La Laguna.
El 6 de noviembre, cerca de 200 esposas de prominentes empresarios laguneros saltaron a la palestra para quejarse de la deuda y la impunidad. En una carta abierta exigen “transparencia y rendición de cuentas”. Concluyen: “La participación ciudadana organizada hace la República”.
En un aviso a toda plana, publicado el día de la Revolución, Fomento Económico Laguna culpa al Gobierno y al Municipio de ahuyentar “un buen número de empresas”, por falta de infraestructura. Jactanciosamente, Fomec atribuye la situación a que sus “propuestas (...) no han sido lo suficientemente atendidas (...) en los últimos 12 años”. La pregunta es ¿por qué esperó tanto tiempo? ¿Oportunismo? Por otra parte, rechaza el aumento al ISN y la creación de nuevos impuestos.
El tamaño de la responsabilidad que Rubén Moreira asumirá mañana, es proporcional a la oportunidad de demostrar sus alcances. Los propios y los de su gabinete.
| Comparte ese artículo: |
|



