El peluquero del pueblo tenía su local frente a su casa. Le dice a su hijo más pequeño, que estaba con él en la peluquería: “Un hombre acaba de entrar en la casa. Ve corriendo. Si el que llegó es el repartidor de la tienda, esconde mis cigarros, pues siempre se roba algunos. Si es el que lleva el agua, esconde mi botella de tequila, porque generalmente se las arregla para darle un trago. Y si es mi compadre Libidiano siéntate en el regazo de tu mamá, y no te muevas de ahí hasta que llegue yo”...

En el hotel una parejita pidió un cuarto. Ni él ni ella llevaban equipaje alguno. El encargado, suspicaz, les preguntó: “¿Tienen alguna reservación?”. “Ella sí -responde el muchacho-. No le gusta hacerlo con la luz prendida”... La curvilínea chica quiso saber acerca de la eficacia del perfume que iba a comprar. ¿Realmente atraía a los hombres? Le dijo la mujer de la tienda: “Claro que los atrae. ¡Y en qué forma! Con cada frasco tenemos que regalar otro de píldoras anticonceptivas”...

Ofelia Peláez, amiga colombiana de corazón mexicano, me envió su bello libro “Verdades, mentiras y anécdotas de las canciones”. Lo recibí de manos de Jesús Garza Arocha, “El Charro”, gran colaborador de Radio Concierto, la estación cultural que hace más de una década fundé como realización de un sueño, y que contra todos los vientos y todas las tempestades sigo sosteniendo. (“Ese sueño te está quitando el sueño”, me dice mi mujer). En el libro de Ofelia viene una deliciosa anécdota. Agustín Lara estaba cenando en un restorán de México cuando se enteró del “destape” de Gustavo Díaz Ordaz como candidato a presidente. En una servilleta -las servilletas son propicias siempre a las improvisaciones- el músico poeta escribió este súbito epigrama: “Adonis de emperador, / el señor López Mateos / escogió de sucesor / al más feo entre los feos. / A mí me da solidez / antecedente tan grato: / ¡puede ser que alguna vez / yo resulte candidato!”. Los tiempos han cambiado, y hoy por hoy la política es en buena parte cosa de los medios, especialmente de los electrónicos. Ahora las caras bonitas tienen más posibilidades de triunfo en una contienda electoral, según lo descubrió Nixon después de su debate con Kennedy.

La democracia, al fin femenina, se irá inclinando cada vez más a la juventud y al atractivo físico. Lo comprobaremos, quizá, en la próxima elección presidencial...

El juez le dice al individuo: “Hay una demanda penal en contra suya por acoso sexual. ¿Qué alega en su defensa?”. “Locura, su señoría” -responde sin vacilar el individuo. “¿Locura?” -se sorprendió el juzgador. “Sí, señor juez -confirma el tipo-. ‘Aquellito’ me vuelve loco”... Rosilita y Pepito estaban conversando. Dice Rosilita: “Me habría gustado ser niño en vez de niña”. Responde Pepito: “Eso debiste haberlo pensado antes de que te bautizaran”...

La señora estaba planchando, y hubo una interrupción en la energía eléctrica. Después de revisar la instalación le dice a la criadita de la casa: “Avísale al señor que se me fundió el switch”. Va la criadita y le dice al marido: “Que dice la siñora que se le frunció el fuchi”... El sacristán del pueblo pactó servicios de carnalidad con una chica de tacón dorado. La llevó al hotel Hucho. Terminado el trance el hombre iba saliendo sin pagar la habitación. Le dice el encargado: “¿Y el cuarto?”. “Honrar padre y madre”, responde el sacristán, escabulléndose... En la asamblea anual de accionistas, uno de los socios le preguntó al jefe de personal de la compañía: “¿Cuántos empleados tenemos contratados, por sexo?”. “Me complace informar -respondió muy orgulloso el otro- que todos han sido contratados por sus méritos. Por sexo nada más hemos contratado a la secretaria del gerente”... FIN.