STRIKE DOS.- Para los aficionados que no lo saben, el chamaco es ya un hombre casado, y él junto con su esposa decidieron venirse a vivir en Saltillo al lado de su hijo mientras dure la Temporada de Verano; pero el niño fue víctima de una enfermedad que mantuvo a Alfredo en varias ocasiones haciendo guardias en el Hospital del Niño; esto, lógico, sacó de concentración al pitcher cachanilla, quien se concentró en apoyar a su hijo, y al olvido se fue el 6-0 en ganados y perdidos que obtuvo la campaña anterior con las Águilas de Mexicali en la Liga del Pacífico, lo mismo que el 9-6 que lograba con Saraperos y que le dieron el título del Novato del Año. Es cierto que se esperaba mucho de él; pero ante los imprevistos poco se puede decir.
PONCHE.- En estos momentos Alfredo goza de un descanso para que ponga en orden sus pensamientos, por eso no ha tenido actividad desde el 20 de mayo, cuando lanzó ante los Diablos y solamente se mantuvo dos tercios de entrada como abridor, y donde los pingos le pegaron seis imparables con cuatro carreras, por lo que se prevé que el martes Caudillo volverá a su rol de abridor, quizá frente a Sultanes de Monterrey, o bien, ante los Broncos de Reynosa, y confío en que su situación esté mejorada por bien de él y de su familia, además porque Saraperos requiere de su brazo para la recta final y los playoffs…
Amigos, muchas gracias por su lectura y feliz domingo familiar. ¡Feliz Día del Padre!
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