Veracruz.- Al menos 200 agentes intermunicipales dieron el último adiós con el toque de silencio a los restos del delegado de Seguridad Pública de Veracruz, Casto Acevedo, descuartizado el sábado por el crimen organizado.

El delegado de Seguridad Pública de Veracruz, Casto Acevedo Manzano, ejecutado y descuartizado el sábado por el crimen organizado, fue despedido por autoridades estatales, municipales y sus compañeros con un sentido homenaje.

En las oficinas centrales de la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, al menos 200 agentes policiacos intermunicipales dieron el último adiós con el toque de silencio a los restos del jefe policiaco, el cual será sepultado en Guerrero de donde era originario.

El secretario de Seguridad Pública, Sergio López Esquer, y el de Gobierno, Reynaldo Escobar Pérez, encabezaron la ceremonia oficial para despedir al delegado de seguridad en Paso del Toro, el cual fue ejecutado, descuartizado y sus restos abandonados -el sábado por la madrugada- en calles del municipio de Soledad de Doblado.

Funcionarios estatales hicieron entrega de un cheque por 250 mil pesos a la esposa del extinto Mayor de Infantería, Zoila López Ramos, quien agradeció al Ejército mexicano y a las fuerzas policiales que no la hayan dejado abandonada en tiempos difíciles.

"Muchas gracias a mi familia militar y a mi familia de la Policía que no me han dejado sola. Esto no me devolverá a mi marido, ningún dinero lo hará, pero me siento profundamente apoyada", manifestó.

El secretario de Seguridad Pública, Sergio López Esquer, advirtió que no darán un paso atrás en la lucha contra la delincuencia organizada y destacó que la muerte del delegado les da la pauta para reflexionar y fortalecer el espíritu de servicio de los cuerpos policiacos.

El asesinato del agente policiaco se registró a menos de una semana que el líder del grupo de sicarios Los Zetas en Veracruz fuera abatido a balazos precisamente en el municipio de Soledad de Doblado por elementos de la Procuraduría General de la República y de la Armada de México.

Se trató de Braulio Arellano Domínguez, alias "El Gonzo", "Zeta 20" o "El Verdugo", presunto líder de los zetas en el Estado de Veracruz, quien contaba con orden de aprehensión por delitos contra la salud.

La guerra contra el crimen organizado que se libra en Veracruz le ha causado bajas importantes a las corporaciones policíacas.

En dos años y medio, 24 inspectores, comandantes y agentes policíacos cayeron en cumplimiento del deber.

Las muertes en cumplimiento del deber incluyen a dos comisionados, un inspector y un comandante, los cuales perecieron en enfrentamientos armados con grupos de la delincuencia organizada.

Del total de los casos, en 17 los agentes murieron con disparos de arma de fuego y siete restantes en accidentes viales a bordo de unidades oficiales, según un documento oficial de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los informes oficiales detallan que el mayor número de bajas (cinco) se reporta en la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, región donde en 2007 se registró una oleada de violencia relacionada con el narcotráfico.

Aunque también hay decesos de policías del Agrupamiento Carretero, de la Policía Intermunicipal Xalapa-Banderilla-Tlalnehuyocan y de corporaciones municipales, éstos últimos asesinados cuando pretendían detener a delincuentes "menores".

El informe oficial da cuenta de muertes de policías por accidentes en unidades oficiales. Siete de ellos impactaron sus unidades y otros cayeron de las bateas de las camionetas en las que eran transportados a una misión.