- ¿Por qué?
- Porque el que lo está diciendo es precisamente un señor que ha hecho su carrera política en el cuento.
- ¿Marcelo Ebrard?
- De él estamos hablando, supongo.
- ¿Y los demás políticos no?
- No he dicho tal cosa, simplemente he asegurado que Marcelo Ebrard sí.
- Pero están los “chuchos”, el propio ingeniero Cárdenas…
- Y Félix Salgado Macedonio, René Bejarano, Dolores su esposa, Peña Nieto, Cordero y miles más.
- Entonces ya no es nuevo el que Marcelo lo sea.
- Nada en Marcelo es nuevo. Ni siquiera lo que acaba de decir.
- Acaba de decir que él descarta la posibilidad de apoyar a otro partido.
- He ahí la falsedad.
- ¿Ya lo ha hecho antes?
- Lo dijo en el año dos mil cuando contendía para jefe de gobierno por el partidillo ese que crearon él y Manuel Camacho Solís.
- Ya recuerdo.
- Y comentó que este partido el del Centro Democrático tendría todo su esfuerzo para posicionarlo en el ánimo de la ciudadanía para lograr las mejoras que México necesitaba.
- Me acuerdo que andaba haciendo campaña oponiéndose a los alimentos transgénicos.
- Y creo que nunca supo lo que eso significaba, pero el nombrecito era apantallador.
- ¿Y qué pasó con el partido?
- Bueno, Ebrard, el que nunca apoya a otros partidos declinó a favor de Andrés Manuel López Obrador y se unió a su campaña.
- Y Manuel Camacho Solís declinó a favor de Cuauhtémoc si mal no recuerdo.
- Y el partido murió, pero ellos agarraron sendos “huesos”.
- Por eso es que lo que hoy dice como respuesta a la propuesta que le hace Ernesto Cordero, suena tan falso como la mayoría de sus discursos.
- Dice que su interés es que haya un solo candidato de la izquierda.
- No, su interés es SER el único candidato de la izquierda, pero, ¿cuál izquierda?
- ¿Hay muchas?
- Al contrario: no hay ni una sola.
- ¿Él no es de izquierda?
- Por favor, profesor. ¿En México, un pirrurris de izquierda? Antes encuentra usted a un diputado decente.
| Comparte ese artículo: |
|



