El lugar permanece despoblado y durante el siglo XVIII se asienta en una hacienda con el mismo nombre y perteneciente al marquesado de Aguayo.
El historiador Esteban López Portillo hace referencia del lugar: “Desde el año 1797 había practicado un reconocimiento de la hacienda de Cuatrociénegas, don Antonio Cordero y Bustamante, que era el gobernador de la provincia de Coahuila, con capital en Monclova, acompañando al cura don Juan Francisco Montemayor, del capellán de la compañía de Monclova, presbítero José Vicente de Arizpe, el teniente de justicia don Vicente Camacho, el procurador de justicia don José Menchaca Baeza, el administrador de rentas reales don Juan Ignacio Arizpe y don Francisco Barrera”.
“En esta fecha se encontraban las fincas en estado ruinoso, paredes destruidas y techos caídos, con excepción de la viña que guarda muy buen estado, debido a la feracidad del terreno la hacienda estaba completamente abandonada y sólo frecuentada por los salvajes, también había una huerta con 85 árboles frutales”.
Una noticia que recibió el gobernador Cordero y Bustamante, según versión de don Esteban López Portillo, “que en 1781 su padre había recibido en arrendamiento la hacienda de Cuatrociénegas pagando una renta anual de veinticinco pesos, que las fincas estaban en muy buen estado, la capilla tenía una imagen de lienzo de la Virgen de los Dolores, un par de ornamentos y una campana, que tuvieron que abandonar por las incursiones indígenas que se llevaron los animales, la imagen de la capilla e incendiaron la troje y la mayor parte de las casas”.
En vista de ese reconocimiento y siguiendo el informe que presentó el gobernador Cordero y Bustamante al comandante general de las provincias internas, don Pedro de Nava, ordenó en abril de 1800 que se erigiese una villa en el punto de las Cuatrociénegas, que había sido hacienda del marquesado de Aguayo, cuyo dueño se opuso a esta medida exigiendo una indemnización por el valor del terreno.
Así el gobernador Cordero y Bustamante fundó definitivamente la Villa de Nuestra Señora de los Dolores y Cuatrociénegas el 24 de mayo de 1800, nombrando como jefe de la villa a don Julián de la Riva, el cual junto con otras diez personas se les considera los verdaderos fundadores de esta población que posteriormente cambió de nombre a Villa de Venustiano Carranza y en el siglo 20 alcanzó el rango de ciudad con el nombre de Cuatrociénegas de Carranza.
El 26 de diciembre de 1975, el Congreso local emitió un decreto declarándola “ciudad prócer”. Que fue cuna de don Venustiano Carranza el 29 de diciembre de 1849. Mejoró su desarrollo con la llegada del ferrocarril en 1894 y en 1955, cuando fue pavimentada su carretera a Monclova. (A. Canales)
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