Una respuesta afirmativa para el tricolor, es que algunos miembros conspicuos andaban un poco sentidos dizque porque no los han tomado en cuenta, pero ellos solitos se hicieron para un lado y como decía claramente el siempre recordado mánager, don Arturo “Cuyo” Hernández: “Aquí no hace falta el que se va, ni sobra el que se queda”, por ello todos son bienvenidos y también despedidos.
Y es que algunos en cierto municipio hasta telefonazos hicieron para Saltillo, viniendo las instrucciones de por allá para que visitaran a los susodichos, les dieran champú de cariño y tutti contenti. Luego de que algunos anduvieron militando en la oposición con el argumento de haber sido invitados y otros por recomendación, pero ahora ya volvieron al redil.
Esa gente, lógicamente es de Ocampo, Sierra Mojada, Sacramento y Lamadrid, pues en lo que respecta a Cuatro Ciénegas, ¡noooo, qué barbaridad!, cuando suceda ese tipo de tragedias, olvídese mi respetado y caro lector, porque inmediatamente llegaría la caballería pesada para investigar el caso, al reconocer que la tierra de Carranza es uno de los principales bastiones revolucionarios.
Hace un tiempo, algunos regidores en la administración del licenciado Gabriel Villarreal Jordán, precisamente de extracción priísta anduvieron haciendo sus cosas fuera de la olla, inclusive a cualquier propuesta del jefe de la Comuna siempre le decían, no. Tanto llegó a colmar el vaso de agua, no habiendo otra que darles una llamada para convencerlos de entender las señales.
Y es que algunos ediles tricolores, nada más llegan a ocupar el cargo y se comienzan a marear, más cuando tienen por ahí a compañeros del Cabildo que son de oposición y solamente se dedican a llevar agua para su molino, pero de paso convencen a sus homólogos nada más para llevarle las contras al Presidente Municipal, como es el caso de ciertos municipios.
Y ésto, tal parece que es andancia, porque en Ocampo, dos regidores del PRI, le saltaron las trancas al presidente Javier Francisco López Morales, pero no midieron las consecuencias al creer que son ellos quienes van a ponerlo en predicamento. Claramente se les olvida que el sueldo bastante oneroso devengado cada quincena, se debe al respaldo otorgado por el partido, y júrelo que van a recibir un bien merecido jalón de orejas y no vuelvan a salirse de la frecuencia donde estaban.
En cuanto a la política para las elecciones de octubre, cuando serán renovados los ayuntamientos en la llamada puerta del desierto, la gente que milita en la oposición le importa un comino cuáles serán sus candidatos a las diputaciones federales, pues varios calefactos del PAN, PRD y PT, se andan movilizando, dando a conocer sus aspiraciones, por lo que podrían ser nulificados en su momento.
Al que vimos flaco, ojeroso, cansado, pero con muchas ilusiones, es a Héctor Raúl Rivas de la Cruz, (para sus amigos: “Pocho”), alumno del ingeniero Jaime Javier Muza Bernal, pero después de ser uno de sus brazos durante 15 años, se dio cuenta que el perredista lo manipulaba. Ahora Héctor milita en el Partido del Trabajo, pero con tanto coraje no gana nada, siendo bastante aguerrido a la hora de criticar y lo principal es sostener sus dichos.
Por ejemplo, nos dijo que algunos funcionarios utilizan los vehículos oficiales para servicios personales, otros andan ingiriendo bebidas alcohólicas, inclusive y es más, como dice mi buen amigo, Óscar González Castro, (para sus amigos: “El Arquitecto”), varios de los susodichos han volcado camionetas del municipio, ignorando cómo arreglaron en la tesorería tanto daño ocasionado.
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