- Sí, lo es.
- Y lo peor es que se va a poner peor.
- Es que no se trata de una causa sino de un efecto.
- Me parece que lo entiendo pero me encantaría que me lo desmenuzara un poco más.
- El país está jodido.
- Sí, eso es un hecho más grande que la mamarrachada del proceso interno del PAN.
- Los políticos comentan con frecuencia en los medios que para salir del bache hay que reforzar los estudios.
- Suena lógico.
- Así suena, pero es al contrario.
- ¿Cómo? ¿Cuál es su punto de vista?
- El retroceso del país no se debe a la deserción escolar. El sentido es opuesto: la deserción se debe a la situación del país.
- Pues eso nos hace caer en un círculo vicioso.
- Aquí los únicos viciosos son los gobernantes. Tienen el vicio de prometer y de criticar y no cumplen ni hacen lo que dicen que otros debieran hacer.
- En eso estamos totalmente de acuerdo.
- ¿De qué le sirve a un joven ir a la escuela, luego a la secundaria, preparatoria y universidad si en eso gasta por lo menos diez y seis o diez y siete años de su vida?
- Pero no es un gasto, es una inversión.
- Sin futuro, profesor. Cuando sale de la universidad se encuentra con que no hay trabajo.
- La cosa está mal, cierto…
- Y no va a mejorar. Las grandes empresas mexicanas no existen. Telmex, televisa, altos hornos, cementeras y las que usted quiera, están pagando sueldos de hambre.
- Hay puesto de hasta doce mil pesos. Claro, para los profesionistas.
- O sea trescientos pesos diarios. O sea lo que gana un taxista. O sea la quinta parte de lo que gana un vendedor ambulante. O sea la mitad de lo que gana un tragafuego en los camellones. ¿O no?
- Pues… sí. En esto tiene usted toda la razón.
- ¿Cuál es el chiste de tronarse las pestañas tantos años si desde pequeños pueden limpiar vidrios, pedir limosna, aventar lumbre por la boca o poner un puesto de discos pirata?
- Es verdad. ¿Cuál futuro?
- La única solución para esto sería el congreso.
- Claro. Que los diputados hicieran las leyes adecuadas para promover el empleo.
- No, me refiero para los idiotas, ineptos, ignorantes e incultos. La solución para triunfar sería llegar a diputado. Pero son muy pocas plazas y ya los partidos están llenos de gente con esas características.
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