La licenciada en Psicología y profesora en Educación Especial, Delia María Lozano, comenta que el concepto de discapacidad se entiende como una capacidad diferente y no como falta de capacidad o enfermedad.

Considera que, justamente esta “capacidad diferente e individualidad” es la que nos distingue y que el criterio de “diferente”, refiere usualmente a un criterio comparativo de “ser superior” o “ser inferior” con respeto a lo que consideramos la norma. Desde esta postura podríamos pensar en que todos los seres humanos somos “discapacitados en algún aspecto”, considera Lozano. Por ejemplo la mayoría de nosotros si nos encontráramos en el Tíbet, seriamos discapacitados en el lenguaje; seríamos catalogados como “raros” “distintos”, por nuestros interlocutores... y esto ocurriría porque nuestros modos de expresión tendrían una gran diferencia con respecto a los “normales”, apunta la especialista.

En los casos en que la conducta resultante del individuo sale de la norma, ¿qué podemos esperar como resultado?, ¿qué nivel de calidad de vida deberá ser la expectativa?, ¿qué nivel de productividad y de riqueza emocional, espiritual e intelectual debemos esperar? Lo interesante es que no hay una norma. Para cada condición, de acuerdo a los especialistas, sí existen rasgos o patrones de conductas “normales”, pero lo más interesante es que cada individuo podrá reinventarse a sí mismo.

Hace poco tuve la oportunidad de convivir con dos personajes. Uno de ellos no tenía brazos y es campeón olímpico de natación y el otro nació como “niño de la calle” y llegó a ser alto directivo de una gran empresa, que cotiza en la Bolsa de Valores. Ellos confirman que la mayor “discapacidad” es la del alma, la de la voluntad.

Tomemos otro caso, el de Stephen Hawking, el celebrado físico, cosmólogo y divulgador científico británico quien padece de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la cual es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular por la cual las motoneuronas disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una parálisis muscular progresiva. Hawking ha sido uno de los científicos más destacados en el estudio del origen del universo. Ha sido honrado con 12 doctorados honoris causa y con la Orden del Imperio Británico (grado BCE) en 1982, con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1989 y con la Medalla Copley en 2006.

para Hawking hubiera sido fácil darse por vencido, alegando que su condición no era la idónea para dedicarse de lleno a la labor científica, que sería penoso figurar públicamente con una discapacidad tan severa, que no podría dirigirse a su audiencia usando su propia voz, que no podría escribir con su puño y letra sus propios libros.. ¿Pero qué hizo en cambio? Buscar soluciones a cada uno de estos obstáculos.

Independientemente de las capacidades físicas, ¿qué está a mi alcance para acercarme a mi felicidad, para expresarme, para hacer de sueños realidades?
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