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DOÑA IRMA PERALTA PARECE QUE tiene sometidas a las autoridades, municipales y estatales.

NO PUEDEN CON ELLA, HACE lo que quiere sin que nadie le diga.

POR ESO ES QUE HA fundado varias colonias, todas irregulares, pero nadie se ha atrevido a frenarla.

EL CASO DE DOÑA IRMA me hace recordar a Roque que allá en aquellas barriadas, a sus 19 años, se apropió de la Loma del Venadito…

NUNCA SUPE POR QUÉ SE llamaba así, después de todo en el pueblo jamás vimos un venado suelto, cuantimás amarrado, hubiese dicho el viejo Chano, "Papá grande".

AQUELLO, QUE NO LLEGABA A cerro, era una de las pocas lomas pelonas que se levantaban sobre una larga, muy larga sucesión de ondulaciones arenosas, llenas de pinos y de palmeras.

¿PARA QUÉ QUERÍA LA LOMA el Roque? "PARA CUANDO TENGA HIJOS", ME dijo una vez…

PREVISOR COMO POCOS A SU edad, Roque puso cuatro palos en derredor de la cresta y luego amarró mecates viejos, como lo harían ahora los policías para marcar el sitio de un crimen.

NO LEVANTÓ JACAL NI COSA parecida, dormía a la intemperie, y se levantaba empapado del rocío matutino.

NUNCA SE ENFERMÓ, COSA RARA, y solía bajar a eso de las once de la mañana para recoger tomatillo silvestre, chiquito y colorado, para quitarle ramas y venderlo a seis pesos kilo en el caserío.

CON ESO COMÍA… Y SE vestía de lo que buenamente le iban juntando las gentes de allá abajo.

POR LAS TARDES INVITABA A dos o tres de los descamisados para admirar desde allá arriba, su loma, la ciudad de incipientes luces.

LA INVITACIÓN ERA BREVE Y condicionada a quedar en silencio durante el tiempo que duraba… nomás los suspiros hondos de Roque interrumpían aquella contemplación.

"YA ESTÁ BUENO QUE ANDEN yendo con ese loco, no les vaya a hacer algo", decía don Nati.

LUEGO SE DIRIGÍA A MI padre, a mis tíos, a quien fuera, para convencerles de que no era bueno dejar a los chamacos ir a visitar a tal suerte de ermitaño.

NUNCA NOS PROHIBIERON IR DE visita a contemplar, a llenar la vista y quizá un poquito el espíritu…

"CUANDO ESTÁS ARRIBA, EL MUNDO no se te hace tan impresionante, hasta te afiguras que lo puedes agarrar con tus brazos", dijo una vez.

NOS MIRAMOS LOS CUATRO INVITADOS y sonreímos medio divertidos.

UNA DE TANTAS VECES VIMOS subir un montón de cuicos, y cuando salía en carrera para ver qué pasaba, mi ma’linda me detuvo en seco del mero copete.

"¿A DÓNDE?" NI CONTESTAR PUDE…

A LUCIO LO DETUVIERON CON cinturonazos; al Chino Eddy la chancla le convenció de no salir.

ASOMADOS POR LA VENTANA VIMOS a los cuicos de regreso, con Roque amarrado.

YO CREO QUE ME VIO… yo creo que alcanzó a verme con esa mirada de confusión y miedo.

FUE LO ÚLTIMO QUE PUEDE ver de Roque en mi vida, porque más adelante dicen los cuicos que intentó escapar y le metieron un tiro.

SE MURIÓ…

AÑOS DESPUÉS SUPIMOS LA VERDAD.

LO FUERON A SACAR PORQUE alguien reclamó la loma en propiedad; le llevaron citatorios y Roque nunca acudió al Poder Judicial; un juez ordenó desalojarlo y el resto es la historia que vimos.

AHORA, PARA VER LA CIUDAD desde la loma de Roque hay que pagar 200 pesos.

ESO CUESTA LA SUBIDA AL Mirador del Venadito"que se sigue llamando igual aunque nunca vimos un venado suelto por allá… cuantimás amarrado.

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